Jesús Rodríguez, guardia civil de profesión, arrancó hace 13 años con un proyecto que le cambió la vida a él y a todas las personas que han asistido a sus charlas durante más de una década. Su mensaje —que tiene el objetivo de salvar vidas— lo difunde también a través de las redes sociales, donde acumula miles de seguidores que confían en todo lo que transmite.
El agente, destinado en el Equipo de Investigación de Siniestros Viales del Subsector de Tráfico de Las Palmas de Gran Canaria, será finalista en los Premios Influencer Awards Spain 2026 en la categoría Cultura y Educación. La nominación reconoce una trayectoria en la que ha llevado por bandera un discurso claro: hay que proteger a los niños en la carretera.
Falta de información
Cuando Ángel, su hijo mayor, estaba a punto de nacer, él y su mujer se dieron cuenta de que en el Archipiélago había mucha falta de información en torno a cuál debe ser la silla ideal para montar a los más pequeños en el coche.
Así que aprovecharon un viaje a Cádiz (Andalucía) —provincia natal de Rodríguez— para comprar una en Sevilla y traerla a las Islas.
"Lo más seguro, ir contramarcha"
A partir de ahí, avalado por sus más de 24 años como guardia civil, decidió dar charlas para aportar información a las familias sobre la importancia de proteger a los bebés dentro de un vehículo con las condiciones adecuadas. “Lo más seguro para un niño es ir a contramarcha, mirando para atrás”, afirma de forma tajante en una entrevista concedida a Atlántico Hoy.

Países nórdicos
Pone sobre la mesa que a día de hoy en España solo es obligatorio en los primeros 15 meses de vida, pero la recomendación está en los cuatro años. De hecho, es como ha quedado establecido en un informe del Consejo Europeo de Seguridad del Transporte. Rodríguez pone como ejemplo a países como Suecia, Noruega o Finlandia, donde sí se pone en práctica.
“Son los número uno en seguridad mundial infantil, donde la tasa de mortalidad es de un niño al año. En Suecia, por ejemplo, hay un gabinete urgente de crisis cuando fallece un niño en la carretera, imagínate el nivel de concienciación que tienen”, reflexiona. Además, pone sobre la mesa que en España “falta pedagogía por parte de la Administración, de la DGT”.
¿Y la DGT?
“Porque yo al final soy un granito en medio del Atlántico que alzo la voz, pero es una pena que la Dirección General de Tráfico no lo publicite. Ellos saben que lo más seguro para los niños es ir a contramarcha, no sé por qué no son capaces de sacar una campaña a nivel nacional al respecto”, prosigue.
“En 24 años he ido a muchos siniestros viales y nunca he visto ninguno donde un niño saliera gravemente herido yendo a contramarcha”, exclama.
El guardia civil explica que la medida funciona porque protege al bebé propiciando que la carga del golpe recaiga en un 90% sobre el respaldo de la silla. De esta manera —dice— disminuye la tracción cervical en su cabeza.

Mejor prevenir que curar
“Como dijo una vez un pediatra chileno, hay que invertir en la prevención para no gastar en la curación”, subraya. Rodríguez, en definitiva, jamás se cansará de difundir un discurso que considera clave. Cuenta entre risas que la primera charla la dio “obligado” y con mucha vergüenza porque hablar en público lo aterraba.
Pero con el tiempo ha perdido el miedo a la exposición pública y se siente feliz por haber podido ayudar. “Que te llamen unos padres diciendo que su hijo está bien tras un accidente porque iba a contramarcha es un orgullo enorme, demuestra que el mensaje cala”, añade.
Ahora, con miles de seguidores, aún difunde su mensaje con mucha ilusión cada día.