Las enfermedades renales en Canarias: Falta de prevención y aumento de casos

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riñón
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El filtrado y limpieza de la sangre, la excreción de sustancias de deshecho en la orina, la producción de hormonas eritropoyetina para regular la producción de glóbulos rojos o el control de la presión arterial son algunas de las funciones vitales de los riñones en el cuerpo humano. La salud de estos órganos es determinante en la calidad de vida de cada persona. Enfermedades como la diabetes, la hipertensión, la obesidad o el colesterol atienden directamente a las afecciones que puedan afectar a los riñones. Por ello el cuidado de estos órganos cobra vital importancia a la hora de afrontar la salud personal. Para recalcar esta importancia cada 11 de marzo se celebra el Día Internacional del Riñón con el fin de evitar el aumento de enfermedades renales por causas no hereditarias.En Canarias las cifras de enfermedades renales son alarmantes. Datos como que el archipiélago es la comunidad con mayor prevalencia de Enfermedad Renal Crónica, que la mortalidad por diabetes en Canarias es la primera causa de muerte en mujeres y la tercera causa de muerte en los hombres, o que más de 4.000 personas en el archipiélago están recibiendo un tratamiento de diálisis, siendo la mitad por causas que podrían haberse evitado, son claros ejemplos de la relevancia de esta enfermedad en la vida de los canarios."La gente está informada de que las plagas de Canarias son la diabetes, la hipertensión, el colesterol y la obesidad y no se ve, ni por parte de la ciudadanía, ni por parte de las administraciones públicas un interés especial en luchar por la prevención", critica para AtlánticoHoy el gerente de la Asociación de Enfermos Renales de Tenerife (ERTE), Avelino Parrilla. El sedentarismo y los hábitos de vida no saludables son la principal causa de enfermedades renales no hereditarias. "El 40 % de los enfermos renales con insuficiencia renal crónica lo son por una enfermedad genética, es decir, por unas causas que no vamos a poder evitar. Lo más lamentable de todo esto es que entre el 50 y el 60 % son por los malos hábitos", explica Parrilla.A estos datos de alarma en los últimos años también se ha sumado uno determinante: "En obesidad infantil hemos llegado incluso a un 40 %", alerta el gerente. En este ámbito, la alimentación es fundamental pero no basta con la formación: "Comer sano en Canarias es carísimo. Si vas a una gran superficie ves que dos kiwis te salen seis o siete euros, sin embargo, tres bollicaos te cuestan un euro. Contra eso no se puede luchar", comenta Parrilla. "Nosotros seguimos dando charlas en los centros educativos, eso sí que lo podemos hacer en las actuales circunstancias. Vemos que los profesores están muy concienciados, que a los alumnos el asunto les interesa, pero los resultados son los que son", lamenta.

El fracaso de las políticas de prevención

En Canarias son más de 3.000 las personas que se ven obligadas a vivir un proceso de diálisis. Este proceso debe darse tres veces por semana, con un coste aproximado, realizado por ERTE, de 300 euros por sesión, lo que equivaldría a 9.000 euros que se invierten en diálisis en Canarias cada semana. "A veces hace falta tirar del argumento económico dado que el argumento humano no sirve", justifica Parrilla al tratar las consecuencias de la diálisis. "Y todavía fastidia más al saber que más de la mitad de personas que están recibiendo ese tratamiento no deberían estar ahí", añade.A este respecto también considera que los trasplantes por cuestiones derivadas de enfermedades renales se pueden evitar de la misma manera que la diálisis. "A mi me duele especialmente que las medallas con este tipo de enfermedades vienen con el número de trasplantes que se hace. Pero la mitad de los trasplantes no serían necesarios. Son la evidencia del fracaso de las políticas de prevención".

Las consecuencias de la pandemia

Al igual que con otras enfermedades, los pacientes que estaban a la espera de resultados relacionados con enfermedades crónicas durante la pandemia vieron ralentizados su diagnóstico. "Se ha disparado el infradiagnóstico de pacientes que no reciben las consultas como es debido", denuncia el presidente de ERTE.  Más allá de ello, destaca que los casi 4.000 pacientes que reciben la diálisis en Canarias pudieron recibirla sin graves problemas durante el estado de alarma.El siguiente reto de los enfermos renales es el de recibir las vacunas contra la covid-19, ya que no figuraron como pacientes prioritarios y están a la espera de que su grupo la reciba. "Por lo que tengo entendido, en la próxima fase entran ya. Pero no hay fecha", explica.

Qué debemos saber sobre las enfermedades renales

"Lo primero que hay que saber es que es una enfermedad crónica y como tal es incurable. El trasplante, que todo el mundo lo confunde con una cura es un tratamiento. Tú estás trasplantado pero sigues siendo un enfermo renal", explica Parrilla. "Hay que incidir en la prevención, que ese 50 % no llegue a las salas de diálisis. Es una cuestión muy sencilla: un análisis de sangre para controlar los niveles de glucosa, una toma de tensión para ver cómo estamos, moverse mucho, caminar y hacer ejercicio, y cuidar la dieta. Son cosas básicas. Y hay que tener en cuenta que estamos en la región más castigada de la enfermedad. Hay una tendencia quizás ya genética a la diabetes que se ve acentuada por nuestros hábitos", sentencia. Puedes ver más sobre la Asociación de Enfermos Renales de Tenerife en AtlánticoHoy en el siguiente enlace.