La lucha del garrote es un arte marcial canario. Un deporte tradicional de las Islas que consiste en un combate entre dos contendientes armados con un garrote de madera que buscan marcar o derribar al otro, sin causar lesiones graves.
Se trata de una actividad que realizaban los antiguos pobladores, pero que fue prohibida tras la conquista, realizándose en clandestinidad hasta que se rescató a mediados del siglo XX. Según la Federación del Garrote Canario, para su práctica "se requiere destreza, agilidad y resistencia física para golpear y esquivar los ataques del oponente" y consideran que "promueve valores como el respeto, la disciplina y la camaradería".
Un deporte para todo el mundo
Además, el uso de un arma, como el garrote, le confiere cierto peligro, pero aún así, la federación tomó hace casi dos décadas la decisión de que este deporte debería llegar a todo el mundo, con las habilidades o capacidades que fueran, y adaptó la enseñanza de la técnica para personas con todo tipo de condición, incluídas las discapacidades motoras, visuales o intelectuales.
"Adaptamos cómo se enseña, pero el juego y el arma son iguales, salvo para las personas con discapacidad visual que cambiamos el garrote por uno acolchado", explica a Atlántico Hoy Nanda Donate, profesional de este deporte, además de impulsora y coordinadora de la Lucha del Garrote Canario adaptado.
Aprender "al revés"
Con el tiempo, Donate ha ido perfeccionando la técnica de enseñanza: "Me di cuenta de que, sobre todo para personas con discapacidad intelectual o enfermedades mentales, la respuesta era mejor si enseñaba de lo más complejo a lo más simple, en lugar de al revés. Son ellos los que me han enseñado cómo adaptarlo".
La búsqueda de la inclusión y de la igualdad está en el ADN de la federación, donde, además, "somos mayoría de mujeres". Hay dos tipos de campeonatos: los de combates y los de exhibición, en los que se valoran las técnicas, ritmo y coreografía y en los que participan por igual, y en equipos mixtos, deportistas con y sin discapacidad.
En cuanto a las habilidades que se estimulan con la lucha del garrote, van desde las más físicas, como coordinación o equilibrio, a cuestiones como el trabajo en equipo, manejar la frustración o "el autocontrol", explica la luchadora.
Convenio con la ULL
La modalidad adaptada, en Tenerife, se aprende sobre todo en las instalaciones de la Facultad de Educación, que cede un espacio dos días por semana para que la federación desarrolle sesiones dirigidas a alumnado con discapacidad. Esta iniciativa cuenta con la implicación del Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna a través de su Organismo Autónomo de Deportes.
Tanto la ULL como la Federación de Lucha del Garrote Canario han firmado recientemente un convenio marco, por cuatro años, prorrogables por acuerdo expreso por otro cuatrienio, para consolidar las actividades en marcha e impulsar nuevas líneas de colaboración. Entre los ámbitos previstos figuran la formación y la investigación, en el marco de la relación que ambas entidades mantienen en torno a este deporte tradicional.
El garrote canario también forma parte del plan de estudios del Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, dentro de la asignatura obligatoria de tercer curso “Juegos Motores de Adultos y Deportes Tradicionales de Canarias”. Además, se integra en la oferta del Servicio de Deportes de la institución para la comunidad universitaria.