Un total de 1.082 personas migrantes fueron interceptadas por las autoridades de Mauritania en los últimos 15 días en la ruta atlántica hacia Canarias, según un recuento elaborado a partir de comunicados oficiales de la Guardia Costera mauritana.
La última intervención tuvo lugar este jueves en la ciudad atlántica de Nuadibú (norte), en la que una embarcación procedente de Guinea que había partido el 29 de mayo fue asistida tras casi dos semanas de navegación.
Nueve embarcaciones interceptadas en dos semanas
En la embarcación viajaban 77 personas (59 hombres, 11 mujeres y siete menores), cuya intención era llegar a Canarias.
Entre el 28 de mayo y el 11 de junio, las fuerzas marítimas mauritanas socorrieron o interceptaron nueve embarcaciones: ocho procedentes de Gambia y una de Guinea.
Senegaleses y gambianos, la mayoría de los migrantes
Las operaciones se realizaron frente a Nuakchot, en las proximidades del poblado costero de Nuamgar, ubicado al norte de la capital, y en Nuadibú.
La mayoría de los migrantes interceptados eran senegaleses (434) y gambianos (421). También se contabilizaron 99 guineanos y 97 malienses, mientras que el resto tenía nacionalidades de Costa de Marfil, Sierra Leona, Nigeria, Mauritania, Burkina Faso y Benín.
Más de 170 mujeres y 95 menores
Las autoridades indicaron que entre los atendidos había al menos 171 mujeres y 95 menores, lo que representa el 15,8 % y el 8,8 % del total, respectivamente.
Los guardacostas aseguraron que todos los rescatados recibieron asistencia humanitaria y cuidados básicos conforme a las normas nacionales y a los compromisos internacionales de salvamento marítimo.
La presión migratoria sobre la ruta canaria
Mauritania, punto de paso clave en la denominada ruta atlántica hacia Europa, afronta una notable presión migratoria. Según un informe de la ONG Caminando Fronteras, en los cinco primeros meses de 2026 han muerto 1.317 personas intentando llegar a España, entre ellas 142 mujeres y 129 menores de edad.
La mayoría de los fallecidos, en concreto 635 personas, cruzaron el mar rumbo a Canarias a través de la ruta atlántica. En paralelo, la migración irregular hacia la Unión Europea (UE) cayó un 40 % en el mismo periodo, con un desplome del 71 % en esa misma ruta que afecta al archipiélago español, según informó Frontex este viernes.
Menos llegadas, pero una ruta más mortal
Este descenso se debe a las medidas implementadas por las autoridades de Mauritania, Senegal y Gambia, en cooperación con España y la UE. La ONG advierte, sin embargo, de que la reducción del número de trayectos que llegan a Europa no significa que la ruta deje de ser mortal.
De hecho, los datos demuestran que la letalidad ha aumentado en este trayecto, porque por cada 100 personas que llegaban en 2025 morían en torno a 14 personas, mientras que en lo que va de 2026 esa cifra se eleva a 21 fallecidos.