Marco Antonio Navarro Tacoronte, el principal investigado del conocido como 'caso Mediador', ha declarado este martes en la Audiencia de Santa Cruz de Tenerife que sus labores entre empresarios y políticos se limitaron siempre al ámbito comercial. También ha alegado que grababa las conversaciones con sus interlocutores porque no tenía contrato laboral y que su amigo el exgeneral de la Guardia Civil Francisco Espinosa solo cobró 1.500 euros y que era una deuda personal.
Explicación que choca frontalmente con lo manifestado en su primera declaración, leída hoy en Sala en la tercera jornada del juicio de la pieza separada del 'caso Mediador' relativa a contratos en el sector eólico. Entonces, Navarro Tacoronte aseguró que le había abonado varias veces a Espinosa, también procesado en esta causa, hasta 3.000 euros y que se trataba de una trama para extorsionar a empresarios.
Bautista
Sobre el otro acusado en esta pieza separada, el empresario Antonio Bautista, dijo que lo llamó personalmente, que luego se encontraron en Tenerife y que la intención era ofrecerle la posibilidad de ampliar su mercado. Ha relatado que al ex guardia civil lo conoció de forma casual en agosto de 2021 en Valencia durante una cena mientras éste fumaba un puro canario, comprometiéndose entonces a regalarle una caja, tal y como hizo.
Luego le presentaría a Bautista, dados los contactos que Espinosa tenía en Canarias, pero en realidad su único trabajo se relacionó con una empresa de alquiler de coches en la que el exguardia civil no tuvo nada que ver, según ha esgrimido. "Mi trabajo era abrirle las puertas para que luego él ampliara sus negocios sin perjuicio de que estos pudieran fructificar o no", ha afirmado Navarro Tacoronte.
Contratos
Las labores por las que cobraba era "ofrecerles contactos a los empresarios y luego lo que hagan ellos es cosa suya. No hay otra, es una función comercial, la parte tributaria también es cosa mía", ha agregado. El mediador ha asegurado que siempre advertía de que “lo grababa todo” pero no lo hacía para sobornar si no como una garantía laboral. Marco Antonio Navarro Tacoronte solo ha respondido a las preguntas de su abogado, por lo que el fiscal pidió que se leyera una comparecencia anterior para poner de manifiesto las contradicciones entre lo que dijo entonces y hoy ante el jurado.
En la primera jornada declararon los otros dos procesados, el exgeneral de la Guardia Civil Francisco Espinosa, quien admitió en lo que pareció ser un desliz la existencia de una “técnica” por la cual el mediador le llevaba a su despacho en Madrid a gente de negocios para que se conocieran, y el empresario Antonio Bautista. Este último dijo sentirse "un cabeza de turco"
