Donación sangre ICHH. / GOBIERNO DE CANARIAS
Donación sangre ICHH. / GOBIERNO DE CANARIAS

Las donaciones de sangre caen un 30% en verano: "Alguna intervención quirúrgica puede retrasarse"

Miriam Arroyo-Vidal, médico de hemodonación, recuerda que “la enfermedad no conoce de vacaciones” y pide no olvidar donar sangre en verano

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ariadna

Las donaciones de sangre vuelven a enfrentarse a uno de sus momentos más delicados del año. Con la llegada del verano, las vacaciones, el cambio de rutina y el calor, muchas personas dejen de donar. 

Así lo explica Miriam Arroyo-Vidal, médico de hemodonación, que reconoce que “todos los veranos las donaciones bajan”. Según señala, no se trata de una situación nueva, sino de un patrón que se repite prácticamente cada año, pero por eso mismos es tan importante recordar siempre la importancia de donar. 

Cambios de rutina

Arroyo-Vidal vincula esta bajada, sobre todo, con el parón de muchas actividades habituales. Durante el curso, las campañas en universidades y colegios ayudan a mantener el contacto con la población, pero en verano ese circuito se detiene.

Por eso, desde hemodonación intentan reforzar la presencia en otros espacios con afluencia, como centros comerciales o núcleos poblacionales donde ya han obtenido buena respuesta en otras ocasiones. Las playas, sin embargo, no son el lugar más adecuado para captar donantes, ya que después de donar no se recomienda exponerse al sol.

Antes de irse de vacaciones

Donar sangre también puede formar parte de los preparativos del verano, según hemodonación. "Cuando hagan el repaso de que no se han olvidado de nada, ni de las llaves, ni del móvil, que no se olviden de donar sangre”, resume Arroyo-Vidal.

La médico insiste en que la necesidad de sangre no se detiene durante los meses estivales. “La enfermedad no conoce de vacaciones”, recuerda. Por eso, si la demanda hospitalaria se mantiene y las donaciones bajan, pueden generarse tensiones en las reservas disponibles.

Operaciones retrasadas

En los casos más sensibles, una caída importante de las reservas puede tener consecuencias en la actividad sanitaria. Arroyo-Vidal explica que, si la sangre disponible disminuye demasiado, alguna intervención quirúrgica no urgente podría llegar a retrasarse.

Aun así, subraya que para las urgencias siempre se trabaja con margen y con una base de datos amplia de donantes. “Tenemos personas extraordinariamente generosas que, en caso de un accidente múltiple con mucho consumo de sangre, acuden inmediatamente sin pensárselo dos veces”, señala.

Lo importante, añade, es evitar tener que recurrir a llamamientos extraordinarios y mantener una donación regular.

Extrejmar cuidados con el calor

Las altas temperaturas también influyen en la donación. No porque impidan donar, sino porque pueden favorecer bajadas de tensión o hacer que algunas personas no estén en las mejores condiciones. Por eso, en verano se insiste especialmente en la hidratación antes y después de donar.

Para donar sangre, recuerda Arroyo-Vidal, es necesario estar sano, tener entre 18 y 65 años y pesar más de 50 kilos. Antes de la extracción se realiza un pequeño chequeo, con preguntas sobre antecedentes médicos, medicación, viajes recientes, toma de tensión arterial y medición de hemoglobina mediante una punción en el dedo.

Recomendaciones en verano

Durante la donación se extraen 450 mililitros de sangre, una cantidad que el cuerpo debe reponer. Por eso, las recomendaciones son especialmente importantes en verano: beber agua, evitar ejercicio físico intenso justo después y no exponerse al sol inmediatamente tras la donación.

“Hay que buscar un día que no vayamos a ir a la playa ni al gimnasio, o dejar la playa y el gimnasio para otro momento y venir a donar sangre, que es un poco más importante”, plantea la médico de hemodonación. También se puede optar por acudir a última hora de la tarde, cuando el calor suele ser menos intenso.

Grupos sanguíneos más necesarios

En cuanto a las necesidades actuales, Arroyo-Vidal señala que ahora mismo hacen falta especialmente donaciones de O positivo y O negativo. Son grupos sanguíneos clave para mantener las reservas y responder a la demanda sanitaria.

El llamamiento, por tanto, es sencillo: no dejar la donación para después del verano. En unos meses marcados por las vacaciones y los cambios de planes, donar sangre sigue siendo un gesto rápido, seguro y necesario para que los hospitales puedan seguir funcionando con normalidad.