El crucero MV Hondius ya está rumbo a Tenerife. El buque, que permanecía fondeado desde el pasado 3 de mayo frente a Praia, en Cabo Verde, zarpó finalmente este miércoles con dirección al puerto de Granadilla de Abona, donde prevé llegar tras tres días y medio de navegación en plena crisis sanitaria por el brote de hantavirus detectado a bordo.
La embarcación viaja con 147 personas a bordo y lo hace mientras continúa abierto un complejo operativo internacional de evacuación médica y control sanitario que ha provocado fricciones entre el Gobierno de España y el Ejecutivo canario.
Problemas en Gando
La tensión se ha intensificado además por la situación paralela que se vive en el aeropuerto de Gran Canaria, donde un avión ambulancia permanece inmovilizado con dos pacientes contagiados que debían ser trasladados a Países Bajos.
El aparato tuvo que aterrizar de emergencia técnica en Gando después de que Marruecos rechazara autorizar una escala prevista en Marrakech para repostar combustible.

Sin embargo, una vez en Gran Canaria, el equipo médico notificó un fallo eléctrico en el sistema de soporte de la cápsula de aislamiento, conocida como “burbuja”, que protege a uno de los pacientes.
Sin riesgo
Según confirmó el Ministerio de Sanidad, el avión continúa estacionado en pista conectado al suministro eléctrico del aeropuerto y los pacientes permanecen dentro de la aeronave.
Las autoridades insisten en que “no existe riesgo para la salud pública” y recalcan que no ha bajado ni subido nadie del aparato, condición que impuso la Delegación del Gobierno para permitir el aterrizaje.
Rechazo de Sanidad
El Gobierno de Canarias ofreció un equipo alternativo de aislamiento para evitar que los pacientes tuvieran que esperar la llegada de otro avión desde Europa.
Sin embargo, Sanidad rechazó esa opción al considerar que el sistema disponible en las Islas no tenía autonomía suficiente para completar el trayecto hasta Países Bajos, lo que habría obligado a realizar una nueva escala intermedia.

De esta manera, la solución definitiva pasa ahora por la llegada de otra aeronave medicalizada que recogerá a los dos afectados en Gran Canaria y completará el traslado hacia Ámsterdam en las próximas horas.
En travesía
Mientras tanto, el MV Hondius continúa su travesía hacia Canarias. Antes de su salida desde Cabo Verde fueron evacuadas tres personas afectadas por hantavirus, dos de ellas las que ahora permanecen aisladas en Gando. El resto del pasaje continúa a bordo bajo seguimiento sanitario.
El Ministerio de Sanidad ha explicado que, una vez el crucero llegue al puerto de Granadilla de Abona, se activará un dispositivo conjunto de evaluación médica y evacuación para organizar la repatriación escalonada de los pasajeros a sus países de origen. Solo serían hospitalizadas aquellas personas que desarrollen síntomas durante el trayecto.
14 españoles
Entre los pasajeros permanecen 14 españoles —13 turistas y un tripulante—, que serán trasladados el lunes en un avión militar medicalizado hasta la base aérea de Torrejón de Ardoz y posteriormente al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, aseguró que la cuarentena para los españoles será voluntaria si permanecen asintomáticos, aunque el Ministerio de Sanidad endureció posteriormente el mensaje y advirtió de que el Gobierno aplicará “todas las medidas legales necesarias para garantizar la salud pública”.
Malestar en Canarias
El Gobierno de Canarias, por su parte, mantiene un fuerte malestar con el Ejecutivo central por la gestión de la crisis. El portavoz autonómico, Alfonso Cabello, denunció que el traslado del barco a Tenerife se decidió de manera “unilateral” y criticó la falta de información técnica y protocolos escritos sobre el alcance real del brote y los posibles riesgos de transmisión.
Cabello reconoció incluso que salió de la reunión con el Ministerio “más preocupado” que al entrar y reclamó garantías específicas para proteger tanto al personal sanitario como a la población canaria.
Periodo de incubación
El Ejecutivo autonómico teme que el número real de infectados pueda aumentar durante la navegación debido a que el periodo de incubación del virus puede oscilar entre siete y 45 días.
La inquietud también ha llegado al municipio que recibirá el barco. El Ayuntamiento de Granadilla de Abona exigió “máxima transparencia” y reclamó conocer con precisión el número de afectados, el alcance del brote y las medidas sanitarias previstas antes de la llegada del crucero al puerto industrial.
Mensajes de pasajeros
En medio de la incertidumbre, algunos pasajeros han intentado transmitir tranquilidad desde el propio barco. La oceanógrafa valenciana Aitana Forcén-Vázquez publicó un mensaje en redes sociales en el que aseguraba que los protocolos se están siguiendo correctamente, que los pacientes ya fueron evacuados y que el ambiente a bordo continúa siendo positivo.
La crisis sanitaria del MV Hondius sigue así abierta en varios frentes simultáneos: un crucero avanzando hacia Tenerife bajo vigilancia epidemiológica, un avión bloqueado en Gran Canaria con dos pacientes aislados y un pulso institucional creciente sobre cómo gestionar una situación inédita en Canarias.


