Imagen de Tenerife y un avatar / MONTAJE AH
Imagen de Tenerife y un avatar / MONTAJE AH

Parece Pandora de Avatar, pero es Canarias: paisajes lunares, rocas rojizas y niebla surrealista

La combinación de paisajes volcánicos, bosques prehistóricos, niebla constante y una biodiversidad única convierte a algunas zonas del archipiélago en escenarios que recuerdan inevitablemente al mundo de Avatar

luna moya

Hay lugares que no parecen reales. Escenarios que parecen diseñados por la imaginación de un cineasta de ciencia ficción, donde la naturaleza rompe con cualquier referencia conocida. Algunos viajeros creen estar ante un mundo inventado, pero lo cierto es que existe un territorio en la Tierra que comparte esa estética irreal, viva y cambiante. No está a años luz del planeta, ni pertenece a una luna lejana: está en Canarias.

La comparación con Avatar no es casual. La combinación de paisajes volcánicos, bosques prehistóricos, niebla constante y una biodiversidad única convierte a algunas zonas del archipiélago —especialmente en Tenerife— en escenarios que recuerdan inevitablemente a Pandora, el mundo creado por James Cameron.

@criscruz.fpv

La lluvia no solo cae, también transforma

♬ sonido original - Cristian Cruz

Paisaje lunar

El Parque Nacional del Teide ofrece una de las imágenes más impactantes de Canarias. Su caldera volcánica, los campos de lava solidificada y las formaciones rocosas imposibles crean un paisaje árido y sobrecogedor, más cercano a otro planeta que a un destino terrestre.

La sensación de caminar por un entorno lunar, con colores ocres, sombras afiladas y un silencio casi absoluto, refuerza esa percepción de estar fuera de la Tierra. No es casual que el Teide haya sido utilizado como escenario natural para producciones audiovisuales de ciencia ficción.

Bosque prehistórico

Si el Teide recuerda a un planeta deshabitado, el Parque Rural de Anaga representa el extremo opuesto. Aquí, la niebla se filtra entre los árboles, los helechos cubren el suelo y los musgos trepan por troncos centenarios, creando un ambiente místico y envolvente.

La laurisilva, un bosque que es auténtico fósil viviente, transporta al visitante a una época anterior a la existencia humana. Este ecosistema, superviviente de la Era Terciaria, recuerda a las selvas bioluminiscentes de Pandora, donde la naturaleza parece tener vida propia.

Naturaleza viva

Uno de los elementos clave que conecta Tenerife con Pandora es la sensación de naturaleza activa y conectada. En Avatar, los Na’vi mantienen un vínculo espiritual con su entorno. En Tenerife, la extraordinaria diversidad de microclimas genera una relación íntima entre paisaje, flora y fauna.

En apenas unos kilómetros, la isla pasa de cardonales áridos a bosques húmedos, de pinares a alta montaña volcánica, creando hasta seis ecosistemas diferenciados. Esta transición constante refuerza la idea de un territorio dinámico, cambiante y profundamente vivo.

Diversidad única

Pese a su reducida extensión —apenas 2.034 km²— Tenerife concentra una de las mayores diversidades ecológicas de Europa. Alberga más de 1.400 especies de plantas superiores, con 200 endemismos canarios y 140 exclusivos de la isla, además de cientos de especies animales.

Este nivel de biodiversidad explica por qué Canarias, que representa solo el 1,5% del territorio español, reúne más de la mitad de los endemismos del país. Una riqueza natural que refuerza su comparación con Pandora, un mundo ficticio descrito como un gigantesco organismo vivo.

Ecosistemas extremos

La vegetación de Tenerife se organiza en franjas según la altitud y la orientación, creando contrastes espectaculares:

  • Cardonal-tabaibal, desde la costa hasta los 700 metros
  • Bosques termófilos, con dragos y palmeras
  • Laurisilva, entre los 500 y 1.000 metros
  • Fayal-brezal, zona de transición forestal
  • Pinar canario, entre los 800 y 2.000 metros
  • Alta montaña, por encima de los 2.000 metros, con tajinastes y retamas

Este mosaico vegetal refuerza la imagen de una isla que cambia de mundo en pocos minutos, igual que Pandora lo hace en la mitología de Avatar.

Pandora real

Aunque las montañas flotantes de la película se inspiraron en Zhangjiajie (China), la geografía volcánica, la niebla, los bosques antiguos y la diversidad biológica de Tenerife ofrecen una experiencia sorprendentemente similar, sin necesidad de viajar a otra galaxia.

Canarias no es Pandora, pero se le parece más de lo que muchos imaginan. Y quizá ahí reside su mayor magia: demostrar que, a veces, la ciencia ficción ya existe… solo hay que saber dónde mirar.