Una persona mayor combate una ola de calor en su vivienda / AH
Una persona mayor combate una ola de calor en su vivienda / AH

Las personas mayores que viven en casas antiguas, las más vulnerables al calor de las noches canarias

Un estudio sitúa en Gran Canaria y Tenerife el 89% de las zonas con el parque residencial más antiguo, donde también vive más población mayor y se proyectan más noches tropicales

ariadna

Dormir por la noche con calor a veces se convierte en un suplicio. Vuelta a un lado y al otro, sudores y, sobre todo, malestar. Este capítulo del verano y sus olas de calor cada vez más frecuentes amenaza aún más a las personas mayores que viven en casas antiguas. 

Un estudio publicado en la revista City and Environment Interactions analiza cómo afecta esta situación en Canarias. Según apunta la investigación, las zonas con casas más antiguas no solo tienen viviendas peor adaptadas al calor, sino que también concentran mucha más población mayor de 65 años, uno de los grupos más sensibles a las altas temperaturas, sobre todo durante la noche.

Casas de los años 60

El trabajo analiza 277 secciones censales que forman el grupo con el parque residencial más antiguo de Canarias. En estas zonas, el año medio de construcción de las viviendas es 1962, décadas antes de que el aislamiento térmico y la eficiencia energética tuvieran el peso actual en la edificación.

En esas mismas áreas, la densidad de población mayor es mucho más alta. El estudio cifra en 3.805 las personas mayores de 65 años por kilómetro cuadrado, frente a las 652 de las zonas con viviendas más recientes. Es decir, casi seis veces más.

Gran Canaria y Tenerife

La investigación no señala barrios concretos por nombre, pero sí dibuja una concentración territorial clara. Según el estudio, Gran Canaria y Tenerife reúnen el 89% de las secciones censales con el parque residencial más antiguo del Archipiélago.

Esto no significa que el problema no exista en otras islas, pero sí que en las dos islas capitalinas se concentra buena parte de esa mezcla entre edificios envejecidos, más población mayor y mayor exposición al calor nocturno que se irá incrementando en el futuro. 

Más noches calurosas

Y es que el estudio señala que, bajo un escenario de altas emisiones, para el periodo 2070-2099, las zonas con viviendas más antiguas podrían alcanzar una media de 92 noches tropicales al año. En las áreas con viviendas más nuevas, la previsión baja a 80,9 noches.

La diferencia muestra que las zonas donde las casas son más antiguas y viven más personas mayores también serían las más expuestas al aumento del calor durante la noche. Y ese detalle es clave, porque las temperaturas nocturnas afectan directamente al descanso y a la capacidad del cuerpo para recuperarse tras los días de calor.

Rehabilitar para adaptarse

Por eso, el estudio apunta a que la adaptación al cambio climático no debería mirar solo los termómetros, sino también dónde vive la población más vulnerable y en qué condiciones están sus casas.

Pues no solo vale con plantear un escenario con menos emisiones, será necesario actuar sobre los barrios y los inmuebles más expuestos. Los autores reiteran que, en Canarias, rehabilitar viviendas antiguas puede ser también una forma de proteger la salud frente a noches cada vez más cálidas.

Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora