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La Plaza del Pilar repleta de asistentes a la manifestación del 20A / ATLÁNTICO HOY - ARIADNA MARTÍNEZ

¿Preparan los ecologistas una nueva manifestación para exigir un cambio de modelo económico?

Colectivos sociales y ecologistas preparan nuevas movilizaciones al considerar que sus demandas siguen sin respuesta institucional

El 20 de abril de 2024 (20A) fue un día para la historia canaria. Miles de personas salieron a las calles para protestar contra las consecuencias del actual modelo económico, especialmente las ligadas al turismo, abriendo un nuevo capítulo en la movilización ciudadana en Canarias. Desde entonces, se han celebrado tres convocatorias masivas bajo este mismo planteamiento y todo apunta a que este año podría producirse una cuarta movilización.

De momento, algunos colectivos convocantes ya han dejado caer la posibilidad de una nueva cita en las calles. Coincidiendo con el segundo aniversario del 20A, organizaciones como Islas de Resistencia y ATAN difundieron el mensaje: “Volvemos a las calles. El 20A no fue el final, fue solo el principio”.

Un nuevo ciclo de protestas

Desde varios de los colectivos implicados confirman que existen conversaciones en marcha entre asociaciones, aunque por ahora apuestan por respetar los procesos internos antes de anunciar oficialmente una nueva convocatoria. Lo que sí trasladan es la intención clara de volver a movilizarse, animando a la ciudadanía principalmente a través de redes sociales.

La idea que comparten es que se trata de un momento clave para retomar la protesta, al cumplirse un año de la última gran movilización (18 de mayo) y en un contexto previo a las próximas elecciones. Consideran, además, que el Gobierno de Canarias no ha atendido las principales demandas, por lo que ven necesario mantener vivo el movimiento.

Respuesta institucional

Tras la primera y más multitudinaria manifestación, el Gobierno de Canarias convocó la Conferencia de Presidentes, defendiendo su acción ante las protestas. Sin embargo, las conclusiones de los grupos de trabajo posteriores se centraron principalmente en el reto demográfico, sin abordar de forma integral las reivindicaciones planteadas en los manifiestos.

Entre las principales demandas, los colectivos reclaman un cambio profundo del modelo turístico, con una moratoria que limite su crecimiento y reduzca la dependencia del sector. Defienden frenar la masificación y priorizar la calidad de vida de la población local.

Principales reivindicaciones

En materia de vivienda, exigen regular el alquiler vacacional y adoptar medidas contra la especulación, incluyendo posibles límites a la compra por parte de no residentes en zonas tensionadas.

En el plano ambiental, piden la paralización de proyectos perjudiciales como Cuna del Alma, el hotel de La Tejita o el Circuito del Motor, además de reforzar la protección de los espacios naturales e implantar una ecotasa turística. También reclaman soluciones a problemas como la contaminación y los vertidos.

En conjunto, apuestan por un modelo de desarrollo más sostenible, con un mejor reparto de la riqueza y una menor presión sobre el territorio.