La sanidad pública canaria vive una situación “crítica, estructural y cronificada”, marcada por listas de espera, “dinero público mal utilizado”, privatización, profesionales agotados y sistema colapsado, tanto en urgencias como atención primaria.
Esta es la radiografía que hace la Federación de Salud de Intersindical Canaria sobre el sistema sanitario en las Islas, que sufre, según el sindicato, “más de 30 años de mala gestión y abandono institucional” y que si no cambia, llevará a las movilizaciones de la organización de trabajadores.
Pacientes en lista de espera
Entre los datos que reflejan la situación “preocupante” de la sanidad canaria, Intersindical pone el foco en las listas de espera. En algunas especialidades las demoras en consultas externas superan los seis y hasta doce meses, y más de 30.000 personas esperan una intervención quirúrgica, muchas de ellas con más de medio año de retraso.
El sindicato apunta que si se suman todas las listas de espera, desde quirúrgicas, consultas externas hasta pruebas diagnósticas, la cifra global superaría los 200.000 pacientes en espera en Canarias.
A ello se suma el problema de la “opacidad” en la publicación de datos desagregados por islas y especialidades, así como los cambios metodológicos que, a su juicio, dificultan interpretar la realidad de las listas de espera.
“Desprofesionalización” en la gestión
Uno de los problemas que ve la organización detrás de toda esta situación es la propia gestión sanitaria. Intersindical sostiene que la dirección del sistema “no está en manos de profesionales sanitarios con conocimiento real”, sino de cargos designados por afinidad política, sin tener en cuenta capacidad, experiencia o méritos.
“Se ha producido un proceso claro de desprofesionalización, donde los responsables no conocen la realidad asistencial, no pisan los centros, no escuchan a los profesionales y toman decisiones desde los despachos, de espaldas a la asistencia y a la población”, denuncia Intersindical.
Este modelo, según el sindicato, genera “ineficiencia, improvisación y falta de planificación” y convierte la sanidad pública en “un instrumento al servicio de intereses ajenos a la salud colectiva”.

Privatización de la sanidad
Dentro de esos intereses, la Federación de Salud de la organización sindical denuncia, asimismo, lo que considera una “privatización encubierta” a través de la derivación de “recursos millonarios” a la sanidad privada. Todo ello mientras, según aseguran, se desmantelan servicios públicos, cierran camas y se cronifican las listas de espera.
“La falta de ejecución presupuestaria se traduce directamente en déficit de recursos humanos, con plantillas bajo mínimos; déficit de recursos materiales, con equipamiento obsoleto o insuficiente; déficit en infraestructuras, muchas de ellas envejecida e insuficientes, y la ausencia de mantenimiento preventivo y correctivo, que provoca deterioro, averías constantes y riesgos laborales”, enumera Intersindical.
Profesionales agotados y servicios colapsados
Los déficits suponen una sobrecarga para el personal sanitario, marcada por jornadas “interminables”, falta de sustituciones, altas tasas de temporalidad y precariedad laboral en general, que han llevado a un aumento de bajas por ansiedad y síndrome de burnout, según el sindicato.
“No se ha adaptado el sistema a las necesidades reales de la población” y eso, según Intersindical se ve en la plantilla y en servicios como la Atención Primaria, que se encuentra “absolutamente colapsada”, con cupos que superan los estándares recomendados y agendas que se cierran en menos de una hora en algunos centros, mientras que las demoras para cita ordinaria superan los siete y diez días.
Asimismo, la organización denuncia que Canarias se sitúa por debajo de la media estatal en ratio de camas hospitalarias por habitante, en un contexto marcado por el aumento poblacional y la llegada de unos 18 millones de turistas al año; una situación que se ve aún más perjudicada por los pacientes que tienen que ocupar esas camas debido a la falta de plazas sociosanitarias.
Posibles movilizaciones
Intersindical exige, así, una gestión “realmente profesionalizada”, prioridad absoluta para la sanidad pública frente a la privada, ejecución íntegra y transparente de los presupuestos y un plan estratégico urgente de refuerzo de plantillas e infraestructuras, además del respeto a los derechos laborales y a la salud de los profesionales.
De no producirse “cambios estructurales inmediatos”, el sindicato adelanta que iniciará un proceso asambleario para diseñar un calendario progresivo de movilizaciones en defensa de la sanidad pública canaria.