El Ayuntamiento de Arafo ha iniciado un proceso participativo para que vecinos, asociaciones y comerciantes opinen sobre la posible declaración de Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT) en el Polígono Industrial Valle de Güímar y el Polígono Industrial El Carretón.
La iniciativa busca ampliar los horarios comerciales en esta área donde se concentran grandes superficies y establecimientos que sirven a miles de personas de todo el sureste de Tenerife.
Reclamo desde 2025
Todo comenzó el 18 de diciembre de 2025, cuando el Servicio de Planificación Comercial de la Dirección General de Comercio y Consumo del Gobierno de Canarias presentó una solicitud al Ejecutivo autonómico pidiendo que se revisara urgentemente la delimitación vigente de las ZGAT en Tenerife. "Que se considere la inclusión de Valle de Güímar o la aplicación de un régimen equivalente que dé respuesta a la necesidad real de la población residente", solicitaba en su escrito.
La petición no solo buscaba flexibilizar los horarios comerciales, sino también "garantizar un acceso equitativo a bienes esenciales" y reclamaba explicaciones sobre por qué se permite la apertura en festivos en unas zonas de la isla y en otras no. El alcalde de Arafo, Juan Ramón Martín Pérez, dio luz verde el pasado 12 de mayo a la apertura de esta consulta pública, que estará abierta durante 20 días hábiles.
¿Por qué esta zona?
La justificación técnica la aportó el arquitecto técnico municipal en un informe del 7 de mayo de 2026. En él se señala que el área cumple con "circunstancias especiales" que avalan la declaración de ZGAT. Entre ellas destaca "la existencia de una zona de alta concentración de establecimientos comerciales", donde operan Hiperdino, Mercadona, Lidl, Aldi y el edificio de actividades Tastusa, además de varias gasolineras, Burger King y un Popeye's en construcción.
"La zona delimitada por dichas actividades concentra la afluencia de vecinos de Candelaria, Arafo, Güímar, Fasnia y Arico, por citar los más cercanos", explica el informe técnico. Además, su proximidad a la autopista TF-1 la convierte en un enclave estratégico para el comercio. Según el documento, "la ampliación de horarios favorecerá indirectamente que no se concentren las visitas los días laborales y de actividad escolar, por lo que se favorecerá la circulación viaria en el ámbito".
Objetivos y riesgos
El proceso participativo plantea con claridad los problemas que la ZGAT pretende solucionar, señalando desde la inadecuación de horarios a la demanda turística hasta la pérdida de competitividad comercial de los establecimientos de la zona. Entre los objetivos también figura "incrementar la actividad económica y la generación de empleo en el sector comercial" y "facilitar el acceso a compras básicas o especializadas durante los días no laborables".
Sin embargo, no todo son ventajas ya que el propio documento municipal reconoce algunos desafíos, destacando que “el pequeño comercio puede sentir desventaja competitiva ante la libertad de horarios de las grandes superficies" y advierte que "la ampliación de horarios puede incrementar la precariedad si no va acompañada de nuevas contrataciones y respeto a los descansos".
Otras alternativas
El Ayuntamiento también propone otras opciones que no pasan por la declaración formal de ZGAT. Entre ellas se incluyen desarrollar pactos comerciales locales entre el consistorio, asociaciones de pequeños comerciantes y grandes superficies para "fijar de manera consensuada los domingos y festivos de apertura".
Otra vía sería impulsar la especialización del comercio local mediante productos locales, artesanía y horarios personalizados que no compitan directamente con la gran distribución. También se sugiere potenciar la marca Arafo y organizar eventos culturales y deportivos que fomenten el turismo y beneficien al comercio sin alterar la normativa horaria.
