El grupo de gobierno del Cabildo de Tenerife ha defendido este martes la celebración del Día de Tenerife el próximo 2 de febrero, coincidiendo con la festividad de la Virgen de Candelaria, aunque ha dejado abierta la puerta a debatir posibles cambios tras la polémica surgida en torno a la fecha escogida.
Las declaraciones se produjeron durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno insular, donde el vicepresidente primero del Cabildo, Lope Afonso, y el vicepresidente segundo, José Miguel Ruano, abordaron la controversia generada sobre la coincidencia entre la jornada institucional y la celebración religiosa.
El PP no aprecia conflicto
Lope Afonso aseguró partir del "máximo respeto" hacia quienes cuestionan la coincidencia de ambas fechas, aunque defendió que la celebración institucional y la festividad religiosa no son incompatibles.
En este sentido, consideró que el Día de Tenerife puede convertirse en un espacio de encuentro y orgullo colectivo para la ciudadanía sin interferir con la festividad de la patrona de la isla.
Ruano: "No está absolutamente cerrado"
Por su parte, José Miguel Ruano señaló que se ha generado una polémica que, a su juicio, "no existe" realmente y precisó que el Cabildo no ha mantenido contacto con la plataforma surgida en redes sociales que promueve trasladar la celebración a otra fecha, ya que no se ha producido una solicitud formal.
Además, indicó que la celebración institucional se desarrolla habitualmente al final de la tarde, prácticamente en horario nocturno, por lo que considera que no interfiere con los actos vinculados a la festividad religiosa.
La puerta queda abierta al diálogo
Pese a defender la idoneidad de mantener el Día de Tenerife en una jornada festiva, Ruano afirmó que la decisión no está completamente cerrada y mostró disposición a abordar el asunto si fuera necesario.
El vicepresidente recordó además que el Cabildo participa tradicionalmente en la festividad litúrgica de Candelaria y sostuvo que el actual grupo de gobierno se ha caracterizado por mantener una actitud abierta al diálogo en este tipo de cuestiones.