El área de Carreteras del Cabildo de Tenerife ha presentado ante el Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIAT) una modificación del proyecto del plan de defensa contra avenidas del Circuito del Motor, con el objetivo de unificar dos de los tres cauces que se ven afectados por las obras. La propuesta aún debe recibir el aval del organismo hidráulico y someterse posteriormente a un periodo de información pública.
Esta iniciativa se produce mientras el CIAT mantiene en exposición pública el inicio del procedimiento de caducidad de uno de los permisos concedidos para la construcción del Circuito del Motor. Dicho procedimiento se abrió ante la falta de solicitud de prórroga por parte del área de Carreteras.
Trámite administrativo y solicitud de rehabilitación
No obstante, durante la tramitación de la caducidad, el Cabildo de Tenerife ha solicitado una modificación del permiso, una cuestión que ahora deberá ser analizada por el Consejo Insular de Aguas. Desde el CIAT explican que la caducidad dictada se trata de un trámite administrativo habitual, derivado de que no se solicitara a tiempo la prórroga de la autorización.
Sin embargo, en el marco de este proceso, el Cabildo ha pedido la “rehabilitación” del permiso, al presentar cambios en las obras que inicialmente contaban con autorización y que ahora se pretenden adaptar a la nueva propuesta técnica.
Cambios en los vertidos pluviales
Según la documentación a la que ha tenido acceso este medio, el área de Carreteras, como impulsora del proyecto, ha remitido al CIAT una modificación de las actuaciones vinculadas a los vertidos pluviales. El proyecto de adaptación al plan de defensa contra avenidas contemplaba inicialmente afecciones sobre tres cauces, aunque ahora se propone la unificación de dos de ellos.
El organismo hidráulico deberá estudiar esta modificación para determinar su afección a los cauces y valorar si las obras darán respuesta a las necesidades hidráulicas de la zona una vez ejecutado el proyecto.
Obras en marcha y dudas ambientales
Antes de que el CIAT pueda pronunciarse, deberá concluir el plazo de exposición pública del procedimiento de caducidad y, posteriormente, tramitar la posible rehabilitación de la autorización, incorporando los nuevos cambios del proyecto si estos resultan aceptados.
Desde el CIAT señalan que las obras pueden continuar, ya que la caducidad no es firme en estos momentos. Pese a ello, el Cabildo ya ha solicitado formalmente la rehabilitación del permiso.
Posible intervención ambiental
Por otra parte, el CIAT podría analizar la caducidad ambiental del proyecto, una cuestión que actualmente se dirime en los juzgados, por lo que no se descarta que solicite un pronunciamiento de la Comisión de Evaluación Ambiental de Tenerife (CEAT).
Cabe recordar que este órgano ya advirtió en un informe emitido en 2022 que, para dotar al proyecto de una mayor “seguridad jurídica”, sería aconsejable iniciar un procedimiento de Declaración de Impacto Ambiental, una recomendación que fue desoída por el Cabildo insular.
