El Cabildo de Tenerife ha presentado este lunes su campaña contraincendios para el verano. Aseguran que supone el "mayor dispositivo humano, técnico y tecnológico desplegado hasta la fecha en la isla", con el objetivo de prevenir y responder con rapidez ante los incendios forestales.
Según ha dado a conocer la institución insular, el operativo moviliza más de 760 efectivos, entre ellos 216 profesionales de BRIFOR, 105 efectivos de refuerzo, 176 voluntarios, además de bomberos forestales, Consorcio de Bomberos, agentes de medio ambiente y personal de protección civil. También se refuerza la estructura técnica con el aumento de técnicos de emergencias de 8 a 11.
Entre las principales novedades destaca el refuerzo de las Brigadas de Intervención Rápida (BRIVAM), que se distribuyen estratégicamente por toda la isla para mejorar la respuesta inmediata ante conatos de incendio.
22 autobombas
En el ámbito de los medios materiales, explican que el dispositivo cuenta con una flota reforzada que incluye 22 autobombas forestales pesadas, dos nodrizas de gran capacidad, autobombas ligeras y 27 vehículos pick-up preparados para acceder a zonas de difícil orografía. Además, desde el Cabildo apuntan que mantienen operativos durante todo el año dos helicópteros propios, a los que se suman otros dos del Estado y uno del Gobierno de Canarias.
La idea, señalan, es evitar que los conatos se conviertan en grandes incendios, "activando protocolos de máxima respuesta en episodios de alto riesgo, especialmente durante olas de calor". Por su parte, la campaña incorpora además un importante salto tecnológico con el despliegue de 14 drones, dos de ellos equipados con cámaras térmicas, y un sistema de vigilancia que permitirá monitorizar hasta un 90% de la superficie forestal de la isla mediante torres equipadas con sensores, cámaras térmicas e inteligencia artificial.
Operación Prometeo
El operativo se refuerza también con la Operación Prometeo – Centinela Tenerife, en colaboración con el Ministerio de Defensa y el Ejército de Tierra, que desplegará patrullas en zonas de alto riesgo hasta el 30 de septiembre, con casi 3.000 jornadas de tropa y el apoyo de drones militares.
La presentación tuvo lugar en la zona de la torre de vigilancia de Los Topos, en Vilaflor, una infraestructura clave del sistema de vigilancia insular.