Intercambiador de Santa Cruz de Tenerife y un fotograma de una pelea entre un conductor y un usuario. / MONTAJE AH
Intercambiador de Santa Cruz de Tenerife y un fotograma de una pelea entre un conductor y un usuario. / MONTAJE AH

Conductores de Titsa denuncian un aumento de agresiones y avisan de huelga si no hay soluciones

En los últimos días se ha tenido constancia de al menos tres disputas en distintas líneas. Los conductores no descartan ir a la huelga si no se ponen en marcha medidas de protección

Los trabajadores del servicio de transporte de Titsa están hartos de las agresiones, insultos y altercados que sufren de forma constante. En los últimos días se ha tenido constancia de al menos tres disputas en distintas líneas. Una de ellas terminó en una pelea entre un usuario y un chófer, que se saldó con un dedo fracturado y un hematoma en la cara. Los conductores no descartan ir a la huelga si no se ponen en marcha medidas de protección.

El año pasado se registraron al menos nueve agresiones a chóferes que derivaron en denuncias. Pero, más allá de esos casos, dentro de la conflictividad diaria sufren “insultos, empujones, escupitajos y puñetazos fallidos por la ventana”, denuncia el representante del sindicato MSK José Francisco González. Una trabajadora, por ejemplo, tuvo que pedir la baja laboral después de recibir un puñetazo durante su jornada.

Conflicto entre un chófer un usuario. 

Conflictividad diaria y denuncias

Los trabajadores denuncian que desde la dirección de la empresa se sostiene que la conflictividad se mantiene dentro de la media comparativa con otros territorios, una visión que no comparten. “Si hay una agresión eso ya es inadmisible”, apunta el representante sindical, quien advierte de que “se nos llenó el cacharro”.

“La empresa no ha sido capaz de adaptar la plantilla y los recursos materiales a este aumento de pasajeros”. Desde su punto de vista, es necesario reforzar el personal en las líneas del sur, en las conexiones entre Santa Cruz y La Laguna y en las que enlazan con Icod de los Vinos y Buenavista. “Habría que hacer una planificación de horarios, frecuencias y recursos que no se ha hecho”, denuncia.

Falta de planificación y saturación

Su percepción es que, a raíz de la gratuidad de las guaguas, no se han incrementado las frecuencias en determinadas líneas, lo que provoca que algunas circulen repletas o acumulen retrasos. Esto genera malestar entre algunos usuarios y deriva en conflictos tanto con los conductores como entre viajeros. En algunos casos, además, se han producido situaciones de racismo, como una ocurrida recientemente en una guagua que circulaba de Santa Cruz a La Laguna.

El último caso de agresión a un conductor se produjo en una línea del sur. Según el relato del trabajador agredido, el conflicto comenzó cuando el chófer pidió a un usuario que dejara de fumar antes de acceder a la guagua. Tras varios cruces de palabras, el conductor se negó a permitirle subir al vehículo, lo que derivó en una agresión tanto al chófer como a otro pasajero en la vía pública. El conductor terminó con un dedo roto y un hematoma en el ojo.

Exigencias al cabildo

“No sabemos qué hacer. Hicimos un escrito hace cuatro meses al Cabildo de Tenerife. La empresa ha dicho que ha puesto su gabinete jurídico a disposición del trabajador, pero hasta que no cambie la normativa y agredir a un conductor conlleve pena de cárcel, esto seguirá igual porque queda como una falta leve”, opina González.

El trabajador admite que medidas como colocar personal de seguridad en cada vehículo son inviables y apuesta por soluciones más realistas, como mejorar las mamparas de protección —similares a las cabinas presentes en algunos transportes públicos peninsulares—, endurecer la ley para que estas agresiones se tramiten por la vía penal y poner en marcha campañas de concienciación.

El próximo jueves, los representantes de los trabajadores mantendrán una reunión con la consejera de Movilidad, Eulalia García (CC), para abordar la creciente conflictividad. Confían en que de ese encuentro salgan medidas concretas y, en caso contrario, advierten de que se plantean ir a la huelga para defender la seguridad de los empleados.