La Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias ha declarado Fiesta de Interés Turístico de Canarias a la Librea de Valle de Guerra, una de las celebraciones más singulares y arraigadas del municipio de La Laguna, en Tenerife.
La fiesta, que se celebra cada segundo sábado de octubre, combina historia, tradición y devoción en torno a la Virgen del Rosario. Con el paso de las generaciones, se ha convertido en una de las principales señas de identidad de Valle de Guerra.
Tradición y patrimonio
La solicitud para obtener esta declaración fue promovida por el Ayuntamiento de La Laguna, que destaca el valor de la Librea como motor cultural, social y también económico para la zona.
El reconocimiento busca contribuir a la conservación del patrimonio cultural, reforzar la oferta turística de Tenerife y Canarias y generar actividad vinculada a la difusión de sus valores históricos y populares.
Barcos, procesión y representación
Los actos comienzan con el desfile de los barcos de la Virgen del Rosario hasta la plaza de la iglesia de Valle de Guerra. Después de los oficios religiosos, una escuadra vestida con trajes de época —origen del nombre de “Librea”— escolta a la imagen mariana en procesión.
A continuación se desarrolla la representación tradicional, que recrea episodios históricos relacionados con el enfrentamiento entre las armadas cristiana y otomana en el siglo XVI. La escenificación incluye personajes históricos, maniobras militares y un combate naval que culmina con la victoria cristiana en Lepanto.

Una historia ligada a Lepanto
El origen de esta tradición se vincula, según la memoria popular, a la participación de soldados canarios en la Batalla de Lepanto, librada en 1571. Antes de la contienda, los combatientes se habrían encomendado a la Virgen del Rosario, a quien después se atribuyó la victoria.
La celebración mantiene vivo ese vínculo histórico y religioso a través de una representación transmitida de generación en generación. El acto concluye con la rendición de las tropas otomanas y la ofrenda a la Virgen, en una escena cargada de simbolismo.
Música y cierre pirotécnico
Todo el espectáculo está acompañado por la Banda de Nuestra Señora de Lourdes de Valle de Guerra, que interpreta composiciones creadas especialmente para esta celebración.
La Librea finaliza con una exhibición pirotécnica que pone el cierre a una fiesta que une devoción, memoria histórica y cultura popular. Con esta declaración, Valle de Guerra suma un nuevo reconocimiento a una tradición que forma parte del patrimonio vivo de Canarias.