La Guardia Civil ha dado por completamente desarticulada una presunta organización criminal dedicada al tráfico ilícito de armas de fuego y al envío de grandes cantidades de cocaína a Tenerife, tras culminar la segunda fase de la operación Embarcadero. La actuación se ha saldado con cuatro detenidos y una quinta persona investigada, que ya se encontraba en prisión provisional, según ha informado el Instituto Armado.
La investigación, desarrollada conjuntamente por las Comandancias de la Guardia Civil de Sevilla y Tenerife, apunta a que la red habría enviado más de 1.000 kilos de cocaína a la isla en menos de diez meses. Los envíos se realizaban desde Sevilla y Madrid mediante empresas de paquetería y, según las pesquisas, utilizaban identidades de terceras personas para dificultar la labor policial.
Segunda fase
En esta segunda fase de la operación se llevaron a cabo cuatro registros, tres de ellos en Tenerife y uno en Sevilla. Durante los dispositivos, los agentes intervinieron documentación relevante para la investigación, dispositivos informáticos, sustancias estupefacientes y dopantes, dinero en efectivo, vehículos de alta gama, relojes, joyas y otros objetos vinculados presuntamente a la actividad ilícita, además de defensas extensibles y dispositivos tipo táser.
Entre los arrestados se encuentra quien, de acuerdo con la investigación, ejercía como segundo responsable de la organización. La Guardia Civil considera que esta detención ha permitido neutralizar la estructura de mando que permanecía activa tras la primera fase del operativo. Asimismo, los investigadores han detectado nuevos activos patrimoniales presuntamente adquiridos con beneficios derivados del tráfico de armas y drogas, que habrían sido incorporados al circuito legal mediante un supuesto delito de blanqueo de capitales.
Bloque de inmuebles
Como consecuencia, se ha procedido al bloqueo de inmuebles, cuentas bancarias y otros bienes vinculados a la organización, además de la incautación de varios vehículos relacionados con la actividad investigada.
La primera fase de la operación Embarcadero se desarrolló en noviembre de 2025 y permitió la detención de siete personas, cinco de las cuales ingresaron en prisión provisional, incluido el supuesto líder de la estructura asentada en Sevilla. En aquella intervención se desmanteló un taller clandestino destinado a la modificación y fabricación de armas de fuego y municiones, equipado incluso con un banco de pruebas insonorizado.
Envios semanales
Las investigaciones determinaron que, paralelamente al tráfico de armas, la organización enviaba semanalmente más de 50 kilos de cocaína con destino Tenerife. Además, empleaban documentos nacionales de identidad sustraídos a otras personas para realizar los envíos y ocultar la identidad de los responsables.
Tras la puesta a disposición judicial de los detenidos en esta segunda fase, la autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión provisional sin fianza para tres de ellos. Con ello, la Guardia Civil da por desmantelada por completo la estructura operativa, logística y patrimonial que la organización mantenía en Sevilla y Tenerife.