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Imagen de coches pagando un peaje / EFE

El plan de movilidad de Tenerife abre la puerta a cobrar peaje en la TF-1 y la TF-5

El PIMSIT, aprobado por el Cabildo, plantea tarifas por congestión en los accesos a Santa Cruz, La Laguna y el sur para 2032-2033, ajustadas a la renta, aunque la ley canaria establece que el uso de las carreteras es gratuito

El Plan Insular de Movilidad Sostenible de Tenerife (PIMSIT), aprobado definitivamente por el Consejo de Gobierno Insular del Cabildo el pasado 23 de septiembre, incluye entre sus 92 actuaciones la implantación de "peajes urbanos y tarifas por congestión" en las principales vías de la isla.

La ficha de la actuación plantea "implementar un sistema de tarifas por congestión en las principales vías interurbanas de Tenerife, específicamente en los accesos a Santa Cruz de Tenerife (TF-1), La Laguna (TF-5 y TF-2), y la zona sur de la isla (TF-1 entre San Isidro y la zona turística de Adeje y Arona)". El calendario previsto es 2032-2033, con un presupuesto de 10 millones de euros.

El propio documento admite que en la actualidad, esta medida no se podría aplicar: "La legislación actual en Canarias no permite el cobro por uso de carreteras". Por eso propone "impulsar una modificación legislativa en colaboración con el Gobierno de Canarias y el Parlamento".

La autopista TF-1 en el sur de Tenerife. / CEDIDA

Tarifas según la renta

El modelo prevé "tarifas más altas durante las horas punta y descuentos o exenciones en horarios de menor demanda". También contempla ajustar el cobro según la renta y el lugar de residencia o de trabajo, "garantizando que la medida no impacte desproporcionadamente en los sectores más vulnerables de la población".

Por otro lado, el cobro sería electrónico y el dinero recaudado se destinaría a "financiar mejoras en el transporte público y la infraestructura de movilidad activa". La gestión correspondería al Consorcio Insular de Movilidad, un organismo que el propio PIMSIT prevé crear entre 2026 y 2027.

Antes de aplicar la medida, el plan prevé campañas y consultas públicas "para asegurar que los ciudadanos comprendan cómo se les afectará y qué protecciones se les ofrecerán".

Impedimento legal

El obstáculo legal está en el artículo 22 de la Ley de Carreteras de Canarias, de 1991 y su texto es tajante: "Cada carretera será explotada directamente por su titular y su utilización será gratuita".

Esta norma no solo choca con el cobro por circular sino que también chocaría con otra idea del PIMSIT: ceder a una empresa privada la gestión de carriles de pago. Por ello, para que estos peajes puedan salir adelante, sería necesario que el Parlamento de Canarias cambiara dicha ley.

Este plan de movilidad asigna a la medida un presupuesto de 4,5 millones de euros del Gobierno de Canarias y 5,5 millones del Cabildo, sumando un total de 10 millones de euros para su aplicación.

El rechazo ciudadano

El propio PIMSIT prevé el rechazo de los afectados. En la valoración de riesgos de la actuación, el "rechazo de interesados" obtiene 10 puntos sobre 10, la puntuación más alta. La viabilidad política se queda en 2 sobre 5.

Dentro de las nueve medidas del plan para controlar el uso del coche, los peajes ocupan el quinto lugar en la priorización, pero son la única que recibe la máxima puntuación en rechazo.

El tomo de alternativas del plan lo explica: el "principal escollo" de los peajes urbanos "es su problemática aceptación", hasta el punto de que "puede llegar a disuadir a los responsables políticos de intentar llevarlos a la práctica. Y de fracasos también hay muchos ejemplos".

Pese a todo, la medida pasó desapercibida durante la información pública del plan, entre octubre y diciembre de 2025. Ninguno de los 31 escritos presentados hacía mención a estos peajes, según el informe de respuesta a las alegaciones que forma parte de la documentación aprobada. Entre ellos había informes de once administraciones y empresas públicas, dos colegios profesionales y un partido político.

Las alegaciones se centraron en otras cuestiones, como el Tren del Sur, la ampliación de los carriles BUS-VAO o la gratuidad del transporte público.

Carriles de pago previstos en la TF-1 para 2045./ Cabildo de Tenerife

De los carriles BUS-VAO a los carriles de pago

Las actuaciones de los nuevos carriles BUS-VAO de la TF-5 y la TF-1 contemplan estudiar "un sistema de peaje electrónico con tarificación variable". Esta medida permitiría usarlos a coches sin ocupantes suficientes "en momentos de menor congestión, generando ingresos para su mantenimiento", con una posible gestión concesionada.

Los planos del PIMSIT para 2045 van más allá. y dibujan carriles gestionados de tipo VAO-ETL-HOT, siglas que designan carriles de alta ocupación y de pago, en la TF-1 entre Santa Cruz y Güímar y entre San Isidro y Los Cristianos. La memoria del plan prevé que estos carriles puedan abrirse "a la circulación general o de pago por uso".

El plan justifica estas medidas por la dependencia del coche, que supone el 80 % de los desplazamientos en la isla. La TF-1 entre Güímar y San Isidro soporta más de 50.000 vehículos diarios mientras que la TF-5, en sentido Santa Cruz, registra unos 44.700.

Atlántico Hoy ha trasladado al Cabildo de Tenerife varias preguntas sobre la intención de aplicar la medida, sin obtener respuesta hasta el momento de publicación de este artículo.

 

 

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