La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife ha mantenido este martes, en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial, su petición de siete años de prisión y el pago de 8.330 euros para un acusado de robo con violencia y lesiones con deformidad, tras intentar robar una bicicleta eléctrica y agredir a su propietario.
En la cantidad reclamada se incluye una indemnización de 6.000 euros, una multa de 2.160 euros y 170 euros por los daños causados a la bicicleta eléctrica. Por su parte, la defensa mantiene la inocencia de su representado y, de forma subsidiaria, solicita que se aplique la atenuante de reparación del daño, ya que antes del juicio depositó 7.000 euros.
El acusado solo ha respondido a las preguntas de su abogado y ha afirmado que el 28 de julio de 2023, cuando ocurrieron los hechos en una calle del barrio de Los Gladiolos, en Santa Cruz de Tenerife, se encontraba trabajando. Ha explicado además que abonó esa cantidad debido a su historial penal y para evitar regresar a prisión.
Víctima
La víctima, por su parte, intentó exculpar al acusado y señaló que ambos mantenían entonces un enfrentamiento por una deuda. Aseguró que no reclama cantidad alguna más allá de los 7.000 euros entregados de forma voluntaria por el procesado y que actualmente han superado sus diferencias.
No obstante, recordó que aquel día el acusado se colocó a su lado cuando circulaba en una bicicleta eléctrica y le pidió que se la entregara, además de dinero y ante su negativa, le propinó un puñetazo en la parte derecha del rostro. El perjudicado intentó marcharse, pero el acusado le golpeó de nuevo en la parte posterior del cuello y dio una patada a la bicicleta, lo que provocó que la víctima se golpeara el codo contra una barandilla metálica antes de caer al suelo.
Dos patadas en la boca
Aprovechando la caída, el acusado le propinó dos patadas en la boca, además de puñetazos, y se apoderó de 39 euros que habían caído del bolsillo del perjudicado. Tras un nuevo intento fallido de llevarse la bicicleta, la golpeó reiteradamente hasta dejarla inservible.
Como consecuencia de los hechos, el denunciante sufrió dos cortes en el labio superior, tanto en su parte externa como interna, y la pérdida completa de cuatro piezas dentales, lesiones que requirieron asistencia médica inicial y que los forenses consideran compatibles con su relato.
La víctima ya se ha sometido a un tratamiento dental, por lo que no reclama indemnización alguna, ni tampoco por los cinco días en los que estuvo impedido para sus ocupaciones habituales. La madre del perjudicado se encontraba en el lugar de los hechos, pero no recuerda lo sucedido a causa de varios ictus sufridos con posterioridad. Únicamente recuerda haber visto a su hijo ensangrentado en el suelo y haberlo acompañado al centro de salud de Los Gladiolos, desde donde fue trasladado al Hospital de La Candelaria.