Cuando el Cabildo de Tenerife declaró la emergencia hídrica en la isla ante la falta de agua en las reservas insulares, esta declaración no solo permitió agilizar obras hidráulicas sino que se produjo en ese contexto una modificación al alza de los precios del agua de riego que la empresa pública Balten paga. La emergencia hídrica se levantó el pasado 1 de marzo, sin embargo, el agua se sigue pagando a los precios incrementados durante ese periodo excepcional.
Al registro general del Cabildo de Tenerife y a la empresa Balten ha llegado un escrito de un empresario, al que ha podido tener acceso Atlántico Hoy, que hace hincapié en la incongruencia de que pese a que los embalses presentan niveles elevados tras las lluvias, los precios siguen siendo los fijados durante la situación de sequía.
Subida de precios
Tal y como recuerda el escrito presentado, que requiere conocer si el Cabildo va a efectuar una bajada en los precios del regadío, en octubre de 2023 se modificaron los contratos de suministro de agua adjudicados por Balten a las empresas Elekagua y Savasa, en un contexto de sequía extrema, con embalses que llegaron a situarse en torno al 12,8% de su capacidad y un incremento de la demanda de agua de riego del 18%, según recoge el propio documento.
El escrito deja caer que la modificación no solo estaba motivada por la emergencia hídrica sino por la amenaza de las empresas de abandonar el suministro de agua, ya que los precios pactados en los contratos estaban fuera de mercado y no cubrían los gastos, especialmente por el aumento de costes energéticos y de producción.
Riesgo de desabastecimiento
Balten consideró que el riesgo era grave y no se podía aceptar, ya que la retirada del suministro por parte de estos operadores habría supuesto, según el escrito, la inexistencia absoluta de agua de riego en varias zonas de Tenerife, con consecuencias directas para la agricultura, por lo que se decidió modificar los contratos de forma temporal hasta que se implementara un nuevo sistema de contratación.
Esto afectaba especialmente al pozo La Calderona y al pozo Chivana operado por Elekagua y al pozo Patronato y otros recursos operados por Savasa, cuyos precios de explotación de los caudales aumentaron.
Incremento de tarifas del agua
En concreto, el pozo La Calderona pasó de 0,412 euros por metro cúbico a 0,687, el pozo Chivana pasó de 0,520 euros el metro cúbico a 0,833 y el pozo Patronato pasó de 0,420 euros el metro cúbico a 0,615, reflejando un notable incremento en el precio del agua de riego.
Todo se justificaba en la emergencia hídrica, cuando el volumen de recursos hídricos en las balsas estaba por debajo del 20% en la isla, pero ahora se sitúan en niveles significativamente superiores, con reservas que alcanzan entre el 70% y el 90% de su capacidad, lo que ha motivado el levantamiento de la situación de emergencia hídrica.
¿Revisión de precios?
Por ello, el escrito señala que la desaparición de esa situación excepcional debería implicar una revisión de los precios del agua o, al menos, una justificación expresa de su mantenimiento, en base a principios como la buena administración y el equilibrio económico del contrato. En este sentido, advierte de que mantener los precios sin revisión podría suponer un sobrecoste injustificado y un posible perjuicio para las arcas públicas.
Por ello el escrito insta a que, ante la ausencia de información pública al respecto de la actualización de los precios de los contratos, se comunique si efectivamente se reducirá el precio del agua de riego, que está suponiendo un importante perjuicio para las arcas públicas.
Este medio de comunicación ha preguntado al área de Sector Primario si habrá una actualización de los precios de los contratos, sin obtener respuesta por su parte.
