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Vecinos de Tenerife se rebelan contra una cantera a 50 metros de sus casas que Fiscalía pide cerrar

Los vecinos denuncian que la polvareda en sus casas es constante y tienen que ir con mascarillas porque les irrita los ojos, la garganta y la nariz

Los vecinos de La Rosa, un caserío cercano a Chimiche (Granadilla de Abona, Tenerife) están en pie de guerra contra la cantera de Los Cármenes, una explotación de áridos a 50 metros de sus casas que volvió a la actividad hace menos de un año después de llevar cerrada desde 1995.

Montse, portavoz de los vecinos de la zona del sur de Tenerife, atiende a Atlántico Hoy y explica que la polvareda de jable es constante en la zona. Se trata de polvo compuesto por vidrio volcánico, que se queda en suspensión en el aire "como si fuese calima", pero todos los días.

Afección a las mucosas

En consecuencia, los vecinos sufren sequedad en las mucosas como la nariz, la boca o los ojos, y los que tienen problemas respiratorios o las personas más mayores del vecindario tienen que limitar sus salidas a la calle o incluso a sus patios, e ir con mascarilla por la calle.

La respiración continuada de esta clase de vidrios volcánicos es peligrosa para la salud humana, según señalan los expertos de Geotenerife en un documento enviado a Atlántico Hoy, que dice que los efectos a largo plazo de respirar estos materiales pueden incluso llegar a la silicossilicosis.

Un colegio cercano

Montse explica a Atlántico Hoy que en las inmediaciones de la cantera también hay un colegio, donde algunos niños se han visto afectados por este polvo en suspensión. Además, los vecinos deben pasar el día limpiando el polvo en sus casas y mantener puertas y ventanas cerradas para evitar que entre en sus casas.

Aunque la autorización o gestión de la cantera no depende del Ayuntamiento de Granadilla, el consistorio se ha reunido con los propietarios de la extracción de áridos para trasladarles sus preocupaciones por las quejas que les transmiten los vecinos.

El ayuntamiento se reúne con la empresa

En un vídeo grabado por la concejal de Seguridad y Urbanismo, Candelaria Rodríguez, que ha sido remitido a los medios de comunicación, la edil asegura que han mantenido "varias reuniones con la propiedad" para que se tomen "las medidas necesarias para que se minimice, en la medida de lo posible, los efectos que produce la extracción de áridos".

Pero los vecinos no aguantan más. Denuncian que los efectos son peores los días de viento, y "esto es la cuna del viento", dice Montse. En 1995 , cuando se cerró la cantera, esta vecina asegura que fue por la presión de los agricultores de tomate de la zona. También asegura que los vecinos estaban allí antes que la cantera, pues las primeras casas "tienen más de 70 años".

Fiscalía pide cerrar la cantera

La reapertura de Los Cármenes ha sido muy controvertida y no sólo por el polvo. El pasado mes de enero, la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife presentó una denuncia contra los dueños de la cantera en los juzgados de Granadilla de Abona por un presunto delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, solicitando la paralización inmediata y el precinto de su actividad.

Según la Fiscalía, durante dos décadas los denunciados extrajeron áridos sin autorización, provocando la degradación irreparable del entrono de la cantera "gravísima". La investigación de este caso por parte de la Fiscalía partió de una denuncia de ATAN.

Restos arqueológicos y etnográficos

Aunque esta no es la única asociación que ha denunciado la extracción. El colectivo Imanastanendedicado a la arqueología amateur y social, ta advirtió en octubre del peligro que corren varios bienes etnográficos, arquitectónicos y arqueológicos debido a la reactivación de la cantera.

Según el colectivo, hay al menos 45 bienes patrimoniales que podrían verse afectados por el transporte de los áridos desde la cantera hasta la cementera.