El Boletín Oficial de Canarias ha hecho público este lunes la decisión de no declarar Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Monumento, la escultura de Juan de Ávalos García-Taborda, conocida popularmente como Monumento a Franco. La decisión se toma después de un informe desfavorable del Consejo del Patrimonio Cultural de Canarias que sostiene que la escultura carece de valor artístico.
Se pone fin así a un proceso iniciado a raíz de una sentencia, que obligaba al Cabildo de Tenerife a iniciar el procedimiento, tras negarse a hacerlo. El expediente tiene su origen en 2018, cuando la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel solicitó que la escultura fuera declarada BIC. Posteriormente, la Asociación para la Investigación y Protección del Patrimonio Histórico San Miguel Arcángel volvió a solicitar su protección en 2020.
El Cabildo de Tenerife desestimó inicialmente las solicitudes, una decisión que fue recurrida judicialmente. En junio de 2024, el Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 3 de Santa Cruz de Tenerife estimó el recurso y ordenó al Cabildo incoar el procedimiento para estudiar la declaración de la escultura como Bien de Interés Cultural. La sentencia adquirió firmeza al no ser recurrida.
Informes enfrentados
A partir de ahí se inició formalmente el expediente, durante el cual se recabaron distintos informes. La Real Academia Canaria de Bellas Artes se pronunció favorablemente sobre la supuesta calidad escultórica de la obra, mientras que otros organismos, entre ellos la Universidad de La Laguna y el Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo, mantuvieron una posición desfavorable a su declaración como BIC.
Durante el periodo de información pública también se recibieron 42 escritos de alegaciones. Cinco defendían la declaración, 31 se mostraban en contra y seis no expresaban una posición concluyente o incluían consideraciones de distinta naturaleza, recoge el decreto.
El pronunciamiento decisivo
El desenlace quedó condicionado por los órganos de patrimonio de Canarias. La Ponencia Técnica de Patrimonio Arquitectónico emitió en abril un dictamen desfavorable y, posteriormente, el Consejo del Patrimonio Cultural de Canarias rechazó también la declaración en junio, con 16 votos en contra, ninguno a favor y una abstención.
Este último pronunciamiento fue determinante para el Gobierno de Canarias. El decreto recuerda que la Ley de Patrimonio Cultural de Canarias establece que la declaración de un BIC debe realizarse previo informe favorable del Consejo del Patrimonio Cultural de Canarias. Al no existir ese informe favorable, el Ejecutivo considera que no podía aprobar la declaración.
Se cancela la anotación preventiva
Con la publicación del decreto, el Gobierno acuerda definitivamente no declarar BIC la escultura y ordena además cancelar la anotación preventiva que se había practicado en el Registro General de Bienes de Interés Cultural.
La resolución pone fin a la vía administrativa, aunque contempla la posibilidad de presentar un recurso potestativo de reposición en el plazo de un mes o acudir directamente a la vía contencioso-administrativa ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias en el plazo de dos meses.
Este no es el único revés que ha encontrado la escultura franquista en los últimos meses. El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha dado seis meses al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife para la retirada del conjunto escultórico al integrarlo dentro de su catálogo de vestigios franquistas. En el caso del catálogo canario, todavía se está analizando en el seno de Patrimonio el documento entregado por los investigadores de la Universidad de La Laguna para su aprobación definitiva.
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