Louis Labeyrie defiende a Jarrod Uthoff, alero del Pallacanestro Trieste. / QUIQUE CURBELO-EFE
Louis Labeyrie defiende a Jarrod Uthoff, alero del Pallacanestro Trieste. / QUIQUE CURBELO-EFE

El Granca sondea el mercado para fichar un ala-pívot y valora la salida de Louis Labeyrie

La crisis deportiva, con tres derrotas consecutivas y fuera de la Copa del Rey, empuja al club a estudiar cambios en la plantilla pese a la delicada situación económica

Martín Alonso

El Club Baloncesto Gran Canaria ha comenzado a sondear el mercado en busca de un ala-pívot, en una decisión que puede desembocar en el corte de Louis Labeyrie, uno de los jugadores incorporados el pasado verano. La mala dinámica deportiva, unida a los problemas económicos que arrastra la entidad, amenaza con provocar movimientos de calado en la plantilla que dirige Jaka Lakovic.

El equipo claretiano atraviesa uno de sus momentos más delicados en años. Fuera de la Copa del Rey y tras encadenar tres derrotas consecutivas —ante Casademont Zaragoza (95-84)Hiopos Lleida (50-68) y Pallacanestro Trieste (71-77)—, el Granca no termina de encontrar estabilidad ni competitividad, lo que ha activado las alarmas en los despachos del club.

Robertson por Angola

Esta misma semana, la entidad ya ha dado señales claras de reacción. Por un lado, incorporó a Kassius Robertson para reforzar el perímetro y, por otro, facilitó la salida de Braian Angola, que puso rumbo al ASVEL Villeurbanne. Ahora, el foco está puesto en la posición de ala-pívot, donde Labeyrie aparece como principal señalado.

Al igual que Angola, Louis Labeyrie llegó este curso para integrarse en un proyecto que, desde sus primeros pasos, ha estado marcado por el desencanto y la irregularidad. El rendimiento del ala-pívot francés no ha convencido ni por números ni por sensaciones. Sus promedios de 6,5 puntos, tres rebotes y siete de valoración por partido no han servido para justificar su continuidad, ni tampoco su adaptación al libreto de juego de Lakovic, que no ha terminado de encajar en el colectivo.

Remanente para cambios

El CB Gran Canaria, pese a la delicada situación financiera derivada de los impagos de su patrocinador principal, cuenta todavía con un remanente cercano a los 150.000 euros en su presupuesto de gastos que permitiría ejecutar cambios en la plantilla. No obstante, esta vía podría no activarse si Labeyrie, de 33 años, encontrase un nuevo destino en las próximas semanas, lo que aliviaría el impacto económico de una rescisión.

El presidente ejecutivo del Granca, Sitapha Savané —a la derecha—, dialoga con Kassius Robertson. / ÁNGEL MEDINA G.-EFE
El presidente ejecutivo del Granca, Sitapha Savané —a la derecha—, dialoga con Kassius Robertson. / ÁNGEL MEDINA G.-EFE

En este contexto, el director deportivo, Willy Villar, asumió esta semana la responsabilidad por la mala trayectoria deportiva del equipo, una autocrítica que se produce en paralelo a un escenario económico igualmente complejo. El pasado mes de noviembre, el club se vio obligado a solicitar un adelanto de 500.000 euros al Cabildo de Gran Canaria para poder hacer frente a sus compromisos, entre ellos el pago de las nóminas de diciembre, que no se abonaron hasta el viernes 16, una vez realizada la transferencia por parte de la institución insular.

A ello se suma que el Granca cerró el curso pasado con un desfase negativo cercano a los 200.000 euros y que Dreamland no paga sus compromisos como patrocinador desde marzo de 2025—, una circunstancia esta última que condiciona cualquier decisión deportiva y que convierte cada movimiento en el mercado en una operación de alto riesgo. Con el equipo en crisis y el margen económico al límite, el futuro inmediato del CB Gran Canaria se juega tanto en la pista como en los despachos.