Sitapha Savané anunció el 1 de junio que dejaba la presidencia del Club Baloncesto Gran Canaria. Lo hizo apenas tres días después de consumarse el descenso a Primera FEB y en una rueda de prensa en la que estuvo acompañado por el presidente del Cabildo, Antonio Morales, y el consejero insular de Deportes, Aridany Romero. Este último comunicó aquel mismo día que asumiría la gestión de la entidad durante el periodo de transición hasta encontrar un nuevo presidente.
La renuncia pública, sin embargo, no puso fin inmediatamente a la relación contractual de Savané con el Granca. El acuerdo de extinción revela que el club le reconoce 25.487,92 euros brutos correspondientes al periodo comprendido entre el 1 de julio y el 23 de septiembre de 2026, casi cuatro meses después de aquella comparecencia.
La cantidad tampoco comprende junio, el primer mes transcurrido después del anuncio de su marcha. El documento comienza expresamente el cómputo económico el 1 de julio, de manera que los papeles conocidos no permiten determinar cuánto percibió Savané durante junio. Sí acreditan que los 25.487,92 euros incluyen todas las cantidades brutas que tenía derecho a recibir desde julio hasta el 23 de septiembre, incluida la nómina correspondiente al mes de julio.
Aridany tomó la gestión
La distinción entre la posición formal de Savané y la gestión efectiva del club resulta fundamental para reconstruir aquellos meses. Aridany Romero anunció el mismo 1 de junio que asumiría la dirección durante el periodo necesario para encontrar al nuevo presidente. El Cabildo abría así una transición en plena reconstrucción deportiva, con el equipo recién descendido y obligado a preparar su regreso a Primera FEB.
Savané, sin embargo, no desapareció jurídicamente de la estructura aquel día. Su contrato como consejero ejecutivo seguía vigente y algunos documentos posteriores continuaron llevando su firma como presidente del Consejo de Administración. Mientras Romero había asumido públicamente la gestión —labor que, entre otras cosas, facilitó el fichaje de Francesc Solana y la firma del patrocinio de Cajasiete—, quedaba pendiente resolver definitivamente la relación contractual y societaria del presidente saliente.
El vínculo, además, tenía recorrido. En septiembre de 2025 se había adaptado la relación anterior de alta dirección mediante un contrato de consejero ejecutivo cuya duración se fijó en cinco años contados desde el 23 de septiembre de 2022. Eso situaba su vencimiento en septiembre de 2027, un año después del periodo que finalmente se le reconoció económicamente en el acuerdo de salida.
Salida pactada
El documento no configura la desvinculación como una extinción unilateral. Club y Savané acuerdan expresamente una resolución de mutuo acuerdo de su contrato de consejero ejecutivo. La cantidad pactada funciona como cierre económico de la relación: una vez recibido el dinero, Savané se declara “plenamente indemnizado, saldado y finiquitado” por cualquier concepto derivado de sus contratos con la entidad.
La renuncia posterior es amplia. El expresidente se compromete a no interponer reclamaciones contra el Granca, sus administradores, directivos, apoderados o trabajadores. El acuerdo menciona expresamente acciones laborales, penales, civiles, mercantiles y administrativas, además de cualquier procedimiento ante instancias judiciales o arbitrales.

Protección mutua
El pacto contiene además una cláusula destinada a proteger la imagen de ambas partes una vez terminada la relación. Savané se compromete a abstenerse de realizar declaraciones o manifestaciones que puedan perjudicar la imagen del Club Baloncesto Gran Canaria. La obligación funciona también en sentido contrario: el Granca debe preservar la reputación de su antiguo presidente y evitar manifestaciones que puedan perjudicarle.
No es la única cautela. Savané mantiene de manera indefinida su obligación de no revelar información confidencial a la que hubiera tenido acceso durante el ejercicio del cargo. El incumplimiento de estas obligaciones puede dar lugar al correspondiente resarcimiento por daños y perjuicios.
El propio contenido del acuerdo queda igualmente protegido. Las dos partes se obligan a mantener la “máxima confidencialidad y reserva” y a no divulgar directa o indirectamente ninguna condición, aspecto o circunstancia relacionada con el pacto. La cláusula contempla únicamente las excepciones derivadas del cumplimiento de obligaciones legales o de requerimientos de las autoridades públicas.
Coches de Toyota Canarias
La documentación que llegará ahora al Consejo de Administración permite comprobar que Savané conservó atribuciones formales después de anunciar su renuncia. Una de las decisiones adoptadas durante ese periodo fue la prórroga del contrato para disponer de 19 vehículos en modalidad de renting destinados a jugadores, cuerpo técnico del primer equipo y personal directivo.
El contrato había sido adjudicado a Sol Naciente Automoción, empresa que comercializa la marca Toyota en Canarias, y comprendía inicialmente las temporadas 2024-2025 y 2025-2026. Sus condiciones permitían añadir una campaña más y la prórroga finalmente acordada abarca desde el 1 de julio de 2026 hasta el 30 de junio de 2027.

La cuantía del contrato supera los 200.000 euros, por lo que corresponde al Consejo de Administración actuar como órgano de contratación. La resolución aparece firmada por Savané como presidente del Consejo y por Aridany Romero como vicepresidente.
Los viajes del equipo
Una situación similar se produce con la agencia encargada de los desplazamientos del Granca. El servicio fue adjudicado en 2025 a Viajes Insular, con una vigencia inicial desde agosto de aquel año hasta el 30 de junio de 2026 y la posibilidad de añadir una única anualidad.
La prórroga cubre toda la temporada 2026-2027, desde el 1 de julio de este año hasta el 30 de junio próximo. También en este caso el contrato supera los 200.000 euros y la resolución aparece suscrita conjuntamente por Savané, todavía identificado como presidente, y Romero como vicepresidente.
Las firmas ayudan a delimitar lo ocurrido durante aquellos meses. Aridany Romero había asumido la gestión efectiva tras el anuncio del 1 de junio, pero Savané continuaba formalmente vinculado a la sociedad y participó con su firma en determinadas actuaciones que ahora deben pasar por el Consejo.
El cierre en octubre
El último capítulo administrativo llegará el 9 de octubre. El Consejo de Administración está convocado en la Casa Palacio del Cabildo para renovar la cúpula societaria y cerrar varios asuntos pendientes de la etapa anterior. Entre ellos figura expresamente la ratificación del acuerdo de extinción del contrato de consejero ejecutivo de Savané.
Inmediatamente después, el orden del día contempla la revocación de los poderes otorgados a Savané en septiembre de 2022. El Consejo también ratificará las prórrogas del renting de los 19 vehículos y del contrato de la agencia de viajes.
La documentación completa así una transición que comenzó públicamente el 1 de junio. Aridany Romero asumió entonces la gestión mientras el Cabildo buscaba nuevo presidente, pero la relación contractual de Savané continuó abierta. El acuerdo de salida pone ahora cifras, condiciones y límites a ese periodo: reconoce las retribuciones correspondientes hasta el 23 de septiembre, liquida cualquier reclamación posterior y deja a ambas partes sujetas a un compromiso expreso de protección reputacional y confidencialidad.
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