El secretario del CB Los Toscones, Juan Guerra, ha salido en defensa del club y del jugador que empujó a un árbitro durante un partido de 3ª FEB (antigua Liga EBA), un incidente que ha desatado una fuerte polémica en Fuerteventura y fuera de la isla.
En una entrevista en Onda Fuerteventura, Guerra reconoció que la acción “no tenía que haber pasado” y que se trató de “un error” del jugador, pero rechazó que se esté hablando de un equipo agresivo ni de una agresión con la gravedad que se le está atribuyendo.
"No ha matado a nadie"
Según relató, el conflicto se desencadenó en el tercer cuarto del encuentro frente a Fuenlabrada, cuando el árbitro señaló falta en ataque al dorsal número nueve de Los Toscones después de una acción que el club considera “flopping” del defensor rival.
El jugador, clave en el ataque del equipo y con molestias físicas previas, reaccionó con rabia y se dirigió al colegiado, empujándolo con el pecho y provocando que este cayera al suelo. “Se ve un empujón, pero no ha matado a nadie”, expresó Guerra, insistiendo en que en un contexto estrictamente deportivo la acción habría supuesto una descalificación y no el nivel de escándalo generado.
Tensión acumulada
Guerra subrayó que el ambiente del partido ya venía “muy caliente” desde el inicio, con un arbitraje que, a su juicio, no aplicaba el mismo criterio a ambos equipos y con respuestas “despectivas” del colegiado hacia varios jugadores cuando pedían explicaciones.
Recordó además un precedente con el mismo árbitro la temporada pasada, en otro encuentro en Puerto del Rosario, donde se produjeron expulsiones, técnicas y un fuerte enfado de la grada y del banquillo. “Sabíamos que podía pasar algo, avisamos a los chicos para que tuvieran cuidado”, señaló, apuntando a una tensión acumulada entre el club y este colegiado.
Ambiente muy caldeado
El dirigente negó con rotundidad que se produjeran patadas u otras agresiones posteriores al empujón, tal y como se ha difundido en algunos relatos y en el acta arbitral. Afirmó que el jugador fue separado “enseguida” por sus compañeros y que no hubo tiempo material para que se produjera una agresión mayor, aunque sí reconoció insultos desde la grada en un ambiente “muy caldeado”.
También destacó el papel de la doctora presente en el encuentro, que ofreció asistencia al árbitro, algo que este rechazó asegurando que se encontraba bien antes de retirarse brevemente al vestuario y regresar para continuar el partido.
Violencia en el deporte
La polémica se ha agravado después de que el acta del encuentro circulara por redes sociales, prensa y entrenadores de otros clubes, algo que Guerra considera “un delito” y “denunciable”, ya que, según recordó, solo deberían tener acceso los equipos implicados y los comités arbitrales.
El secretario acusó al colectivo arbitral y a ciertos medios de alimentar un relato desproporcionado aprovechando el clima general de preocupación por la violencia en el deporte. En ese contexto, criticó especialmente una información en la que se afirmaba que el árbitro había sido hospitalizado, cuando, según su versión, se marchó tras el partido, acudió a un centro de salud y posteriormente presentó una denuncia ante la Guardia Civil.
Arrepentimiento
Pese a su enfado con el tratamiento mediático y con el acta, el club ha hecho pública su condena de la agresión al colegiado y ha intentado dejar claro que no comparte ni justifica la reacción del jugador.
El propio implicado, un joven de 22 años y que, según Guerra, no tiene expedientes disciplinarios previos, remitió al día siguiente una carta de arrepentimiento a la Federación Española asumiendo su fallo.
Sanción importante
Desde el club aseguran que el jugador acepta que habrá una sanción importante y que se limitará a esperar la resolución federativa.
Por otra parte, Guerra lamentó especialmente que, a raíz de este episodio, “ahora a Los Toscones nos conocen por un equipo agresivo” cuando, sostiene, el club carece de antecedentes disciplinarios y trabaja para fomentar el baloncesto en la isla, retransmitiendo los partidos para acercar el deporte a las familias y seguidores.
Comunicado oficial
La Federación Canaria de Baloncesto y todos los comités arbitrales de las islas han emitido un comunicado en el que condenan de forma “absoluta y enérgica” la agresión sufrida por un árbitro canario durante un partido oficial de categoría nacional en Fuerteventura. En el texto detallan que, tras señalar una falta, el colegiado fue embestido por la espalda por un jugador y, ya en el suelo e indefenso, recibió un pisotón en el pecho antes de que otros participantes pudieran intervenir, calificando el episodio como un acto de violencia inadmisible y ajeno a los valores del baloncesto.
La Federación subraya que se trata de un hecho de extrema gravedad, sin precedentes en el arbitraje canario, y recuerda que cualquier ataque a un árbitro es un ataque al propio deporte y a la integridad de quienes lo hacen posible. El comunicado expresa el apoyo total e incondicional al árbitro agredido y al colectivo arbitral, y reclama a los órganos disciplinarios que actúen con firmeza aplicando la normativa en toda su extensión para garantizar que el baloncesto canario siga siendo un espacio seguro, formativo y ejemplar, libre de cualquier forma de violencia.