Fin a la pesadilla para la tripulación del Lady Mina. La Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) ha confirmado que los cuatro marineros abandonados en el Puerto de Las Palmas serán repatriados este jueves a sus países de origen, tras la ratificación del embargo y la situación de desamparo decretada por un juzgado de lo mercantil de la capital grancanaria.
La decisión llega después de que el sindicato pidiese al juzgado el embargo preventivo del buque por la deuda que el armador mantiene con los marinos, la cual asciende a más de 80.000 dólares en salarios no pagados hasta el día 31 de julio. Otros dos tripulantes lograron marcharse antes tras las gestiones realizadas por la ITF.
Atrapados desde mayo
De los cuatro marineros beneficiados por la resolución y la repatriación autorizada, tres regresarán a Azerbaiyán y uno a Georgia. Su salida supone el desenlace de un calvario de varios meses de estancia obligada e incertidumbre en el Puerto de Las Palmas, adonde llegaron a finales de mayo al sufrir una avería en el motor cuando hacían escala para repostar procedentes de Guinea Bisáu.

El destino final del buque era Turquía, país en el que tenía previsto descargar harina o pienso para pescado, pero las graves irregularidades detectadas por Capitanía Marítima y la denuncia del sindicato motivaron su inmovilización.
Durante todo este tiempo en Las Palmas, los marinos han vivido en condiciones críticas a bordo —algunos acumulando más de un año e incluso un año y medio enrolados— y han dependido de la asistencia de colectivos humanitarios como Stella Maris para cubrir el suministro básico de alimentos y agua potable.
Subasta y cambio de muelle
Mientras los trabajadores preparan su regreso para este jueves, la nave continuará retenida en el puerto de la capital grancanaria. Como medida operativa, la Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP) ha reubicado al Lady Mina, trasladándolo desde su ubicación inicial en el muelle Nelson Mandela al pantalán de Cori.
El barco continuará embargado en dicho atracadero hasta que el armador salde la deuda pendiente de más de 80.000 dólares con la tripulación y los costes portuarios, los cuales seguirán aumentando. En caso de persistir el impago, la APLP sacará la nave a subasta pública para responder de las deudas acumuladas.

Entre esos gastos se incluirán también los billetes de avión para trasladar a la tripulación, que han sido abonados por el sindicato y ascienden a una media de 800 euros por persona.
Los marineros han recibido con alegría la noticia del regreso, pues llevan embarcados más tiempo del permitido y están ansiosos por volver con sus familias, tal y como explicaron a Atlántico Hoy a través del portavoz del sindicato en Las Palmas, Gonzalo Galán.
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