El contrato fijo discontinuo sigue ganando peso en el mercado laboral canario. Entre enero de 2025 y enero de 2026 esta modalidad aumentó más de un 4% en las Islas y, desde la reforma laboral de 2022, el Archipiélago suma alrededor de 40.000 trabajadores más bajo este tipo de contrato que antes del cambio normativo.
Se ha convertido así en una de las fórmulas más utilizadas por las empresas. Y mientras crece este tipo de contratación, la conversión a indefinido se ha reducido en el mismo periodo más de un 11%, al igual que la contratación de indefinidos ordinarios, que de enero a enero se redujo casi un 8%.
Aunque la reforma impulsó un giro en el modelo de contratación para promover el contrato fijo frente al temporal, su crecimiento también lleva a plantear si ha mejorado la estabilidad laboral o si, en algunos casos, ha sustituido a la temporalidad tradicional.
Vivir en la incertidumbre
Adrián González (nombre ficticio), diseñador gráfico y community manager, lleva desde mayo de 2025 contratado como fijo discontinuo. Trabaja de octubre a junio y el resto del año cobra el paro mientras busca otros empleos en festivales o eventos.
Su año laboral se convierte así en una trapisonda en la que no siente que tenga estabilidad. “Vivo siempre en la incertidumbre”, explica, señalando que está cursando el máster de profesorado con la esperanza de encontrar una salida más estable.
Y es que para él, “al final es el mismo contrato temporal, pero con otro nombre. ¿De qué te vale estar fijo si pueden dejarte meses sin trabajar?”, se pregunta. En ningún momento le han planteado convertirlo en indefinido ordinario, por lo que continúa enviando currículums en busca de otro empleo mientras cursa el máster.
Ninguna estabilidad
La situación no es muy distinta para Julia Santana (nombre ficticio), trabajadora del comercio. Fue contratada en octubre de 2025 para la campaña de Navidad y trabajó tres meses.
Desde enero está en paro y la previsión es que solo trabaje unos seis meses al año, siempre en los mismos periodos. “No se siente ninguna estabilidad y no es suficiente para vivir. Estoy tirando de ahorros y mis padres me están ayudando”, señala.
Aunque le han comentado que podría pasar a ser indefinida “cuando haya un hueco” y le encanta el trabajo, reconoce que si la situación se prolonga tendrá que buscar otra alternativa.

Abusos en los tipos de contratos
Desde CCOO Canarias, su secretario de Acción Sindical, Ignacio Hernández, recuerda que la reforma laboral cambió “el paradigma”: ahora el contrato preferente es el fijo y el temporal debe justificarse.
El fijo discontinuo, explica, está pensado para trabajos de naturaleza estacional o vinculados a campañas concretas. “El problema es que estamos detectando abusos. Hay contratos que deberían ser indefinidos ordinarios y se están maquillando como fijos discontinuos”, advierte.
Para Hernández, el cambio normativo supuso un avance en estabilidad formal, pero reconoce que persisten prácticas irregulares: llamamientos sin preaviso, periodos de inactividad que encubren vacaciones o trabajadores que, en la práctica, desarrollan actividad casi todo el año bajo una modalidad pensada para la intermitencia. “Estamos de acuerdo con el cambio de modelo, pero ahora toca corregir los abusos”, sostiene.
Fraudes detectados
La Inspección de Trabajo puso en marcha el 31 de marzo de 2025 un plan especial para detectar posibles fraudes en la contratación en Canarias. En esta primera fase se enviaron 737 avisos a empresas para que revisaran si estaban utilizando correctamente los contratos. Tras ese análisis, 363 contratos temporales se transformaron en indefinidos, lo que supone casi la mitad de los casos revisados.
El plan también puso el foco en los contratos fijos discontinuos, pensados para trabajos estacionales. La Inspección detectó situaciones en las que trabajadores contratados como fijos discontinuos habían estado empleados más del 87% del año, algo que cuestiona que se trate de una actividad intermitente. En esos casos, se obligó a convertir 638 contratos en indefinidos ordinarios.
El doble filo de estos contratos
Mientras las cifras siguen creciendo, el debate se desplaza del número de contratos a su calidad real. Para muchos jóvenes canarios, el fijo discontinuo representa una puerta de entrada al mercado laboral, pero también un modelo que dificulta planificar un proyecto vital estable en un territorio marcado por la estacionalidad económica.
