Presentación del monumento La Gaviota, en la entrada del sur del Puerto de Las Palmas. / APLP
Presentación del monumento La Gaviota, en la entrada del sur del Puerto de Las Palmas. / APLP

De La Gaviota al Gigante Coreano: El Puerto de Las Palmas quiere ser museo

La Autoridad Portuaria acelera su plan de 'museo abierto' con intervenciones estratégicas en el parque urbano y avanza en el futuro centro de interpretación marítimo

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La Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP) quiere transformar la entrada sur del Puerto de La Luz en un museo al aire libre que complete la oferta del centro de interpretación proyectado al lado de la Fundación Puertos de Las Palmas.

A la figura del Gigante Coreano instalado a en la Plaza de Canarias hace unos meses, se une ahora la inauguración del Monumento a La Gaviota en la rotonda del muelle Pesquero. Esta infraestructura marca el final del tramo del puerto que se dejará abierto a la ciudad para el disfrute de sus habitantes y visitantes, entre la trasera del parque Santa Catalina y el muelle Sanapú.

Museo del Puerto

La "intervención forma parte de la estrategia orientada a recuperar elementos históricos del recinto portuario y dotarlos de un nuevo significado dentro del proceso de transformación y modernización del puerto", explica la APLP en un comunicado. “La Gaviota es uno de los muchos monumentos que la ciudadanía podrá disfrutar en ese Museo del Puerto que estamos proyectando", añade la presidenta del organismo, Beatriz Calzada.

El compromiso es "incorporar más elementos al alcance de todos", los cuales estarán ubicados en ese espacio de puerto-ciudad "que estamos generando con el fin de recalcar el carácter marítimo que tiene nuestra ciudad”, asegura Calzada.

Su gabinete aclara que se trata de crear un museo abierto, al aire libre, y que la oferta de ocio se complete con el centro de interpretación previsto. La idea de crear un museo cerrado, que fue uno de los motivos de confrontación con el Ayuntamiento, sigue adelante. La propia APLP explica que existe un proyecto encargado y que hay interés empresarial en ejecutarlo.

Entre gaviotas y gigantes

Mientras llega ese momento, las avenidas y glorietas siguen cobrando vida. El Gigante Coreano rinde tributo a la estrecha relación entre Las Palmas y la comunidad coreana, fundamental en el desarrollo de la flota pesquera internacional en las islas durante el siglo XX, al tiempo que La Gaviota también es un guiño directo a la importancia del muelle Pesquero.

La nueva rotonda es una reinterpretación de la estructura diseñada en los años 60 por el ingeniero de Caminos José Luis Ramos Mesplé, la cual incorporaba dos alerones sobre una báscula para proteger a los operarios durante el pesaje de las capturas en los días de lluvia. De ahí el nombre popular de La Gaviota.

A ambos lados de esta instalación, que fue derruida para reorganizar el Muelle Pesquero, estaban las pesas utilizadas para pesar las descargas procedentes de las flotas internacionales, desde buques rusos hasta japoneses o coreanos, consolidando su papel como elemento clave en la operativa diaria del puerto y en la vida de generaciones de trabajadores del sector.

“Este monumento representa mucho más que una intervención urbana: es un reconocimiento a la historia del Muelle Pesquero y a todas las personas que han formado parte de su actividad a lo largo del tiempo. Recuperar La Gaviota es preservar una parte esencial de nuestra identidad portuaria”, destaca Calzada.

Diseño contemporáneo

La pieza ha costado 206.338,63 euros y ha sido ejecutada por la empresa Hierros Bueno. El nuevo monumento se ubica en la glorieta sur del Puerto de Las Palmas, en la Avenida de Los Consignatarios, un enclave estratégico que se consolidará como uno de los principales accesos al recinto portuario.

El diseño, obra de Richard Gómez Melián, se articula a partir de dos estructuras formadas por semiarcos que se cruzan entre sí, evocando las alas extendidas de una gaviota en vuelo.

El conjunto se completa con varias casetas revestidas con paneles compuestos por láminas de aluminio y un núcleo mineral de alta resistencia, que aportan color y contraste al entorno. Estas piezas, situadas tras el monumento, funcionan como telón de fondo visual, potenciando la presencia de la estructura principal y contribuyendo a la integración del conjunto en el espacio portuario.