El Tribunal de Instancia de la Sección Mercantil de Las Palmas ha rechazado todas las alegaciones del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana en el concurso de acreedores que afecta al Hotel Las Tirajanas.
Las Tirajanas es uno de los cuatro hoteles subastados tras la quiebra de Santana Cazorla y la liquidación de la sociedad Mar Abierto, los cuales han sido adjudicados al Grupo Martinón. El resto de establecimientos son Valle, Lago y Costa Taurito, en el municipio de Mogán, todo el lote por un importe de 85 millones de euros.
El auto judicial, que lleva fecha del pasado 16 de marzo, deja a San Bartolomé de Tirajana en una posición comprometida con respecto al Hotel Las Tirajanas.
Intereses en juego
Al adjudicar las unidades productivas a División Turística Valle Taurito (Grupo Martinón), el magistrado Alberto López Villarrubia obliga al Ayuntamiento a subrogar esta entidad en el Hotel Las Tirajanas, todo pese a los acercamientos previos al Grupo Lopesan, que finalmente ha perdido la subasta.
Las Tirajanas es un hotel ubicado en la cumbre de Gran Canaria que pertenece a la Corporación de San Bartolomé. Su explotación fue concedida a Santana Cazorla, que entró en quiebra y ha ido perdiendo sus activos a manos de Lopesan.
En ese contexto, el Ayuntamiento, con el aval del Consejo Consultivo de Canarias, abrió un expediente para recuperar la concesión del hotel sin indemnizar al titular del negocio, pues el establecimiento llevaba años cerrado y la empresa explotadora entró en liquidación.
Desde el 11 de diciembre de 2025 existía una propuesta municipal para resolver el contrato, pero, tras presentar Lopesan alegaciones el pasado 18 febrero, San Bartolomé cambió de criterio este 3 de marzo. Sin esperar al resultado de la liquidación del concurso, el Ayuntamiento archivó la recuperación del hotel y propuso que Lopesan continuase con su actividad, previa aprobación del pleno municipal y el deposito de un aval de 500.000 euros.
Críticas a Lopesan
La propuesta fue rechazada por el administrador concursal, Amalio Miralles, quien, el pasado 12 de marzo, solicitó al gobierno local que suspendiese la tramitación del decreto, además de reclamar el expediente administrativo y las alegaciones presentadas por Lopesan Touristik e Isla Marina.
Cuatro días después, el 16 de marzo, es el propio juez quien rechaza la propuesta municipal y adjudica todo el lote del concurso a Martinón. López Villarrubia, incluso, cuestiona en su resolución la actitud de Lopesan, pues ha estado "haciendo gestiones para detener el expediente de resolución" del hotel "sin ser todavía la adjudicataria definitiva de este activo", recoge el auto judicial.
El controvertido decreto, además, no lo firma el titular de Urbanismo, Patrimonio y Vivienda, Alejandro Marichal, sino el concejal de Economía y Hacienda, Gustavo Moreno, que actúa de forma accidental por delegación. Su decisión se apoya en un informe jurídico emitido el día antes por Fernando J. Ríos Rull, que tampoco está adscrito al departamento responsable del expediente del hotel.
Contundente
El magistrado no sólo concluye que la oferta de Martinón es la "más beneficiosa para el interés del concurso". También desestima las pretensiones del Ayuntamiento de demorar la eficacia de la cesión del Hotel Las Tirajanas hasta que finalice el procedimiento administrativo. Al ser adjudicada la unidad productiva como un "cuerpo cierto", la empresa ganadora se subroga legalmente en la posición de la concursada, asumiendo el activo por un valor de 2.550.000 euros.
El Ayuntamiento, por tanto, debe tramitar la cesión del contrato administrativo de conformidad con la legislación de contratos del sector público, pero reconociendo la nueva titularidad de Martinón, que asume todos lo derechos y obligaciones del contrato del hotel. Esto implica dejar sin efecto el decreto que apostaba por dar la explotación del hotel a Lopesan.
Además, la fase de liquidación estará superada si el nuevo titular cumple con las condiciones de explotación, lo que subsana la causa planteada para resolver el contrato y recuperar el hotel, pues el juez considera que la adjudicataria asume la situación jurídica de la concesión "a su riesgo y ventura".
Taurito
La diferencia económica en la puja por los cuatro hoteles fue de apenas 1.000 euros a favor de Lopesan, pero el administrador concursal y el magistrado apreciaron carencias que hacían mejor la oferta de Martinón, que explota en la actualidad los tres hoteles de Taurito a través de la marca LIVVO.
Entre esas ventajas destaca que Martinón asume la totalidad de los contratos y servicios, mientras que Lopesan excluye elementos como el parque acuático y la lavandería, lo que generaba riesgos de indemnizaciones para la masa del concurso.
Además, el ganador ha renunciado a los derechos de cobro de touroperadores anteriores a la venta, que están estimados en 2,5 millones de euros, mientras que Lopesan pretendía integrarlos en su oferta, y el comité de empresa mostró su preferencia por Martinón, un factor que el juez consideró relevante para garantizar una transmisión sin conflictividad.