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El mercado Airbnb en Canarias atrae capital europeo pese a la nueva regulación / MONTAJE AH

Más de 50.000 viviendas en Airbnb: los inversores europeos hacen ojitos al negocio en Canarias

Un análisis muestra la rentabilidad del negocio de Airbnb en Canarias, desde las cifras de ingresos y ocupación, lo que llama la atención de los inversores por encima del problema de la vivienda en las Islas

Más de 3.000 e incluso 5.000 euros al mes con una demanda asegurada, sobre todo en eventos como los Carnavales y en épocas de invierno son aspectos que convierten a Airbnb en Canarias en un negocio muy atractivo para los inversores europeos, a instancias de los problemas de vivienda que atraviesa el Archipiélago.

Así lo expone un análisis de Investropa, una plataforma que estudia la inversión inmobiliaria en Europa, entre ellos la vivienda vacacional. Con más de 50.000 anuncios en las Islas, el estudio apunta que en Canarias la rentabilidad está marcada por las cifras de ingresos y ocupación muy superiores a muchos destinos europeos. 

De los territorios con más oferta 

En la primera mitad de 2026 existen entre 50.000 y 55.000 anuncios activos de Airbnb en Canarias, lo que convierte al Archipiélago en uno de los territorios con mayor densidad de oferta de alquiler vacacional de España. 

Según el análisis, la oferta ha mostrado un crecimiento anual de entre 5% y 10%, a pesar de ciertas medidas regulatorias como la exigencia de registro oficial para anuncios en la plataforma.

Las zonas más saturadas siguen siendo los grandes polos turísticos. En Tenerife destacan Costa Adeje, Playa de las Américas y Los Cristianos; Maspalomas, Playa del Inglés y Las Canteras, en Gran Canaria; Puerto del Carmen y Playa Blanca, en Lanzarote; y Corralejo, en Fuerteventura. 

Precio por noche

El precio medio por noche en Airbnb en Canarias se sitúa en 2026 entre 100 y 125 euros, mientras que la mediana oscila entre 85 y 105 euros, debido a que hay mayor volumen de estudios y apartamentos que villas o pisos grandes. El rango más habitual —que concentra alrededor del 80% de los anuncios— va de 60 a 180 euros por noche.

Todo varía mucho entonces por el tipo de propiedad y ubicación. En zonas premium como Costa Adeje o Maspalomas, los precios medios alcanzan los 150 a 200 euros por noche, mientras que en municipios del interior o áreas residenciales alejadas de los grandes complejos turísticos los precios se sitúan entre 60 y 80 euros. En algunos casos, la brecha entre zonas turísticas y no turísticas supera el doble del precio por noche.

Imagen de la página web de Airbnb con alojamientos en Canarias / AH
 

Ocupación de los alojamientos

Además, hay eventos que generan picos muy claros de demanda, señala el estudio. El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife y de Las Palmas de Gran Canaria provoca aumentos de precios de entre el 30% y el 50%, con una fuerte concentración de reservas, así como otros eventos como Semana Santa, el Ironman de Lanzarote o la Transvulcania en La Palma. 

Los datos sitúan la ocupación media anual de los alojamientos tipo Airbnb entre el 65% y el 72%, un nivel muy superior al de la mayoría de destinos mediterráneos, gracias al peso del turismo de sol y playa en los meses de invierno. 

Ingresos por alojamiento

Con estos niveles de precios y ocupación, el ingreso mensual medio por alojamiento, que estima el estudio, asciende entre 2.200 y 2.400 euros, aunque el rango es amplio: desde 1.700 euros en estudios de zonas secundarias hasta más de 3.800 euros en propiedades bien posicionadas.

Las villas con piscina en Costa Adeje o Maspalomas pueden alcanzar entre 3.500 y 5.000 euros mensuales en temporada alta, e incluso superar los 6.000 euros en los meses de mayor demanda invernal.

Ganancia neta de los anfitriones

Sin embargo, estos ingresos, como apunta el análisis, vienen acompañados de costes operativos, que oscilan entre 1.400 y 3.500 euros al mes en el caso de villas, y entre 650 y 1.600 euros en apartamentos.

Tras descontar gastos (gestión de propiedad, limpiezas, mantenimiento), el estudio estima que la ganancia neta mensual real para la mayoría de anfitriones va de 700 a 2.200 euros, con márgenes del 45% al 60%, dependiendo del nivel de gestión, la ubicación y el tipo de inmueble.

Impacto en el alquiler residencial

Aunque estos datos muestran una economía turística muy potente y rentable, también alimentan el debate social sobre el impacto del alquiler turístico en la disponibilidad y precios del alquiler residencial.

Organizaciones como el Banco de España han alertado que en zonas de alta presión turística —como Canarias— hasta casi la mitad de la vivienda con potencial para uso residencial termina destinada a alquiler vacacional, reduciendo la oferta para residentes locales y provocando que se incremente el alquiler tradicional, lo que dificulta el acceso de jóvenes y familias. 

Imagen de una vivienda vacacional en Canarias / EFE

Nuevas normativas

En este sentido, el informe también advierte a los inversores de las nuevas normativas como la entrada en vigor desde diciembre de 2025 de la Ley 6/2025, conocida como la ley de vivienda vacacional, que regula el alquiler vacacional en Canarias. La norma mantiene permitida la actividad en 2026, pero pone fin al modelo de “anunciar y alquilar” sin controles.

Cada vivienda debe contar con compatibilidad urbanística municipal, una declaración responsable ante el cabildo insular y un número de registro nacional, además de cumplir con los estatutos de la comunidad de propietarios, que pueden vetar el uso turístico en aplicación de la Ley de Propiedad Horizontal.

Medidas

Según el análisis, la ley no establece límites generales de noches por año ni exige que la vivienda sea residencia habitual, lo que permite alquilar segundas residencias o gestionar múltiples propiedades bajo un mismo titular.

No obstante, sí contempla zonas restringidas, como espacios naturales protegidos, suelo rústico, áreas de vivienda protegida o ámbitos donde los planes urbanísticos reserven suelo para uso residencial.

Derecho a la vivienda

Airbnb ha comunicado que eliminó anuncios sin registro oficial en Canarias y ha aumentado en más del 45% los anuncios con registro válido tras nuevas exigencias.

Sin embargo, con una demanda turística sólida, ingresos elevados y una regulación más estricta, Canarias afronta en 2026 el reto de equilibrar su principal motor económico con el derecho a la vivienda, en un territorio limitado y sometido a una fuerte presión demográfica y turística.