El paisaje agrícola del norte de Gran Canaria se prepara para un cambio visible. La Consejería de Empleo y Desarrollo Local del Cabildo de Gran Canaria ha concedido una subvención nominativa de 200.000 euros a la Mancomunidad del Norte de Gran Canaria para poner en marcha un plan de empleo piloto centrado en la recuperación y el adecentamiento de zonas rurales degradadas por invernaderos abandonados y acumulación de residuos.
El proyecto actuará sobre al menos nueve hectáreas de los municipios de Arucas, Gáldar y La Aldea de San Nicolás, con el objetivo de embellecer el paisaje agrícola, reducir impactos medioambientales y mejorar la imagen de una comarca donde el turismo y el entorno natural son claves para la economía.
La iniciativa contempla la contratación de una cuadrilla de once peones, además de un capataz y un ingeniero técnico agrícola. La selección del personal se realizará en colaboración con el Servicio Canario de Empleo y los servicios municipales, con la condición de que el 54,55% de las personas contratadas pertenezcan a colectivos en riesgo de exclusión social.
La Mancomunidad subraya que la degradación del paisaje rural —marcada por estructuras agrícolas en desuso y vertidos— supone un problema ambiental y socioeconómico que afecta directamente a la imagen de la isla, especialmente en un territorio donde el turismo es un pilar fundamental.
Calendario y alcance
El proyecto tendrá un plazo de ejecución de 13 meses. Comenzará con la selección de los terrenos a intervenir mediante una convocatoria de subvenciones a la que deberán presentarse los propietarios de las parcelas incluidas en los tres municipios. Posteriormente, se procederá a la contratación del personal que ejecutará los trabajos a lo largo de 2026.
La actuación se enmarca en el Plan Estratégico de la Mancomunidad del Norte 2030 y contribuye a objetivos como la reducción del riesgo de exclusión social, el crecimiento económico inclusivo y el impulso de un turismo sostenible en el norte de Gran Canaria.
Financiado al 100% por el Cabildo, el plan busca demostrar que recuperar paisaje también es crear empleo y apostar por un modelo de desarrollo más equilibrado y sostenible para la comarca.