Investigadora en una colada de lava. /IGME CSIC
Investigadora en una colada de lava. /IGME CSIC

De observatorio privilegiado a isla-laboratorio: así prevé La Palma liderar en ciencia mundial

Sergio Rodríguez, presidente del Cabildo de La Palma, aborda los retos a los que se enfrentan los proyectos científicos que se planean en la isla sin perder de vista la sostenibilidad

La isla de La Palma tiene poco más de 80.000 habitantes en un espacio de 708 kilómetros cuadrados. Es un pequeño punto al oeste de un pequeño archipiélago, y sin embargo, es ya parte del mapa de la ciencia mundial: alberga uno de los observatorios astronómicos más privilegiados en el Roque de los Muchachos, fue pionera con la primera ley del Cielo de España y acaba de vivir el espectáculo geológico de la erupción del Tajogaite, que la convirtió durante meses en aula volcánica a cielo abierto y que la convierte en sede lógica del próximo Centro Nacional de Vulcanología. 

Este reto, acordado recientemente por el Gobierno central y que compartirá con Tenerife, no es el único en el exigente panorama que se le presenta a la isla: una carrera de fondo para transformar sus ventajas científicas en un ecosistema estable de formación superior, grandes infraestructuras, energía geotérmica, turismo especializado y congresos internacionales, sin perder de vista la sostenibilidad, como defiende en conversación con Atlántico Hoy, el presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez: "La dirección que tiene que coger esta isla tiene que estar vinculada a la sostenibilidad en cualquier ámbito". 

Proyecto: un campus internacional

Uno de los ejes de esa transformación es la creación de un centro de formación pegado al terreno volcánico y al ecosistema científico ya existente y por venir, para que los estudiantes, que hoy por hoy tienen que salir de la isla para formarse, "vengan a la isla a estudiar". El Cabildo trabaja con la Universidad de La Laguna (ULL) en “un centro internacional de enseñanza superior en el que van a participar centros como Plocan [Plataforma Oceánica de Canarias], Involcan [Instituto Vulcanológoco de Canarias], el IGN Instituto Geográfico Nacional] y también el IAC [Instituto de Astrofísica de de Canarias]”.​

Este campus internacional quiere poner en marcha el primer máster en Vulcanología de España. "Hablamos de estudios de posgrado muy específicos vinculados a a lo que se está haciendo aquí en la Palma a nivel de vulcanología”, resume Rodríguez, que añade: "También habrá programas relacionados con la economía azul, ligados a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y Plocan, además de otros posgrados en nuevas tecnologías e innovación".

La estrategia pasa por concentrar en la isla parte de la formación avanzada que hoy se reparte en otros territorios y, al mismo tiempo, convertir el propio paisaje en laboratorio docente. Es una apuesta de escala internacional, que implca que La Palma sea capaz de ofrecer conexiones, alojamiento y servicios a estudiantes y profesorado del resto de España, Chile, México, África o Europa, con los que ya se tantean acuerdos.

Reto: alojamiento

La isla tiene "alrededor del 82% del territorio protegido", dice Rodríguez, y una crisis habitacional que en su caso se agrava por las consecuencias de la erupción, pero quiere abrirse a acoger a estudiantes y científicos de todo el mundo: "Tenemos en construcción 79 viviendas, pero al final de legislatura habrá un torno a 150, y en los próximos años hablamos de entre 400 y 450”.​ Además, afirma, se han aprobado ayudas para rehabilitar viviendas rurales y urbanas, y subvenciones para obras.

En paralelo, se facilita la autoconstrucción en el 18% de suelo no protegido y en determinados suelos rústicos para afectados por la erupción, al tiempo que se estudia ampliar asentamientos rurales para que, desde el punto de vista urbanístico, “no van a tener ningún problema aquellos que quieran optar por la autoconstrucción de vivienda”.​

El otro cuello de botella está en los servicios básicos. “Mepreocupa tener servicios básicos como agua y energía para poder responder”, admite Rodríguez,

Proyecto: Centro Nacional de Vulcanología

Además de escenario volcánico, la isla será epicentro de la investigación sismológica con el Centro Nacional de Vulcanología (CNV), con una de las sedes físicas "Una va a estar en la isla de la Palma y va a haber una subsede en en Tenerife", recuerda Rodríguez.​

El plan pasa por construir un edificio nuevo en suelo cedido por el Ayuntamiento de El Paso, en Tacande, "muy cerca del del volcán", pero mientras tanto la actividad arrancará en dos espacios ya existentes: el Centro Empresarial Industrial de El Paso y la Casa Massieu de Los Llanos de Aridane.

Reto: coordinación autonómica y nacional

“Ahora digamos que estamos en fase de creación de de todo de todo el instituto”, pendiente de que Estado y Gobierno de Canarias definan “qué se ubica aquí, qué se ubica allá, quiénes van a estar aquí, quiénes van a estar allá, y qué organismos van a participar”.​

El modelo de gobernanza replicará el del IAC, a través de un consorcio en el que el Cabildo aspira a sentarse. El reto para La Palma será principalmente coordinarse con múltiples administraciones para acoger  las dependencias del CNV. 

Proyecto: impulsar la energía geotérmica

El suelo volcánico es además potencial fuente de energía y su explotación también está en la agenda insular. Son siete los municipios de la isla donde avanzan los procesos para la investigación geotérmica, con el fin de crear la primera central de la isla. 

La fase actual "combina participación ciudadana con búsqueda de socios privados. Estamos en la fase de participación ciudadana, sentándonos con asociaciones, municipios... porque esto queremos compartirlo con con la ciudadanía. La verdad que está yendo muy bien, está siendo muy entendido”, apunta el presidente del Cabildo.

El horizonte que maneja el presidente es que en 2027 "podamos estar en disposición de poder hacer las primeras perforaciones", siempre que en 2026 se cierre la financiación y la parte técnica, porque el tiempo juega en contra de este proyecto. 

Reto: tiempo y presupuesto

Las ayudas que han recibido las empresas para llevar a cabo esta investigación tiene una fecha límite para llevar a cabo los sondeos, que es el final de enero de 2026. El retraso inicial que se dio con el concurso (que tuvo que ser anulado) y los cambios en los permisos han alargado aún más el proceso, lo que está propiciando que las empresas e instituciones implicadas soliciten al Estado una ampliación del plazo

En un primer momento se habían presentado al concurso las empresas Repsol Exploración, Energía Geotérmica de Canarias, Geotermia La Palma, Tajogaite Energía, Sodepal y Sodescan 2000. Pero como sucedió en Tenerife, Repsol descartó llevar a cabo el proceso de investigación, lo que ha obligado a reorganizar los planos de los permisos. 

Además, está el reto de conseguir la financiación completa: "Cada pinchazo [se refiere a las prospecciónes] puede costar del orden de entre 8 y 10 millones de euros”, porque el recurso se encuentra “aproximadamente a 2 kilómetros y medio de profundidad”, dice Rodríguez. La inversión inicial rondará los 30 millones de euros, "de los que el Cabildo tendría aproximadamente la mitad".

Proyecto: Telescopio de Treinta Metros

El Telescopio de Treinta Metros (TMT) es el otro gran símbolo científico que podría acabar en La Palma si el consorcio internacional no consigue sacar adelante el proyecto en Hawái. La isla se prepara para que, si llega la decisión, no sea por falta de papeles ni de suelo.

“Nosotros tenemos disponibilidad para dar licencia mañana mismo al eh telescopio si si llegase. Desde el punto de vista ambiental y de territorio está el tema solucionado".​

Reto: carreteras y accesos

La gran asignatura pendiente está en la LP‑4, la carretera que sube al Roque de los Muchachos. El Cabildo ha adjudicado ya "una obra de 3,5 millones de euros para actuar en los tramos más degradados", mientras presiona al Estado con un proyecto integral que ha pasado de 40 a 69 millones de euros tras su actualización.

"No es solamente un tema de de asfaltado, sino también de mejora de taludes, de seguridad en la vía y estamos hablando de más de 40 kilómetros", explica. 

Isla Innova, Starmus y Smart Island

Además, La Palma apoya su visión en herramientas como congresos, festivales y un proyecto de territorio inteligente. Islainnova es un congreso “para fomentar la transformación digital, la sostenibilidad de la isla”, que conecta a emprendedores y profesionales alrededor de la innovación, el desarrollo económico y la tecnología.​ Ese encuentro se integra en La Palma Smart Island, un proyecto que pretende que la isla sea “mucho más eficiente en el ámbito energético, en el ámbito hídrico, e inteligente desde el punto de vista de respuesta a las emergencias”, con especial énfasis en incendios forestales. 

Por otro lado está el exitoso Festival Starmus, festival de ciencia y música nacido en La Palma en 2007. Tras recuperarse el año pasado con financiación del Gobierno de España y del Gobierno de Canarias, en 2026 se celebrará principalmente en Tenerife, pero con una parte estable en La Palma. "Se haga donde se haga, la isla será sede anual permanente de una parte de ese proyecto", apunta Rodríguez, que adelanta que la isla acogerá la parte interescolar, actividades musicales y "alguna sorpresa que no no puedo contar".​

Turismo a favor de la ciencia

La transformación científica de La Palma va de la mano de un cambio de modelo turístico. El Cabildo descarta copiar el esquema masivo de otras islas y apuesta por un turismo “muy vinculado al territorio, al paisaje, a la naturaleza”.

Eso se traduce en proyectos concretos: entre otros, en Puntagordase planifica un centro de observación astronómica; y en La Pavona (Breña Alta), un antiguo plan de campo de golf se ha reconvertido hacia actividades relacionadas con agricultura, agua y estudios geológicos, con centros de observación e interpretación vinculados a lo que pasó con el volcán.​

“Es precisamente por la nueva dirección que buscamos”, explica el presidente, que no quiere depender de las grandes infraestructuras turísticas "más allá de cuatro o cinco grandes infraestructuras hoteleras que actúen como locomotoras". El objetivo último, insiste, es que el talento local no tenga que emigrar y que quien llegue para estudiar, investigar o trabajar encuentre una isla donde “se vive muy bien, hay mucha calidad de vida” y donde la ciencia no sea solo un titular, sino parte de la vida cotidiana.​