El pleno del Cabildo de La Palma aprobó este jueves el presupuesto para 2026, que asciende a 223,3 millones de euros, con los votos a favor del grupo de gobierno, Coalición Canaria, que cuenta con mayoría absoluta, y el rechazo de los grupos socialista y popular, ambos en la oposición.
El consejero de Hacienda, Fernando González, explicó que "las cuentas consolidadas suponen una disminución del 5,4 % respecto al ejercicio anterior". Justificó este descenso en los objetivos "de reducción de deuda y la finalización de aportaciones extraordinarias externas", y destacó que el presupuesto marca "un cambio de ciclo hacia un modelo basado en músculo financiero propio, con un 92,12 % de los ingresos procedentes de recursos corrientes".
Prórroga
En materia de Vivienda, González aseguró que "los 16,2 millones de euros restantes de la subvención de 2025 no se han perdido”, sino que se incorporan "al presupuesto de 2026, garantizando la continuidad de las inversiones relacionadas con la emergencia habitacional derivada de la erupción volcánica".
El grupo de gobierno subrayó que "las cuentas de 2026 se encuentran condicionadas por la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado, la aplicación de reglas fiscales y el impago de 52,5 millones de euros que el Gobierno de España adeuda a La Palma para la reconstrucción de infraestructuras".
Adelantar fondos
El presidente del Cabildo, Sergio Rodríguez, señaló que la institución "ha tenido que adelantar esos fondos para no frenar la recuperación, lo que ha tensionado la elaboración del presupuesto y obligado a un ajuste de las partidas". Desde la oposición, el PSOE justificó su voto en contra al considerar que "se trata de unos presupuestos sin ambición y sin proyecto para transformar la isla". Su portavoz, Borja Perdomo, criticó que el capítulo de inversiones "se sitúa en torno a los 21 millones de euros", cifra que, según él, "limita la capacidad transformadora respecto a ejercicios anteriores y evidencia una baja ejecución en vivienda y políticas sociales".
Por su parte, el Partido Popular también votó en contra, calificando las cuentas de “desnortadas” y advirtiendo que "algunas actuaciones deberán financiarse mediante endeudamiento". El portavoz popular, Carlos Cabrera, coincidió en que "el capítulo de inversiones es el más bajo de los últimos años, con partidas insuficientemente dotadas".