La polémica está servida en La Laguna a las puertas del Baile de Magos de este viernes, 10 de julio. La decisión del Ayuntamiento de instalar tres pantallas gigantes para seguir el partido España-Bélgica del Mundial ha despertado críticas entre algunos sectores, que consideran que la medida choca con el respeto debido a las tradiciones.
Frente a esa posición, el investigador y divulgador de la historia lagunera, Julio Torres, ha salido al paso para defender que esta fiesta y el fútbol han convivido otras veces sin problema.
Baile de Magos en la Concepción
Torres recuerda que la primera vez que el baile de magos se celebró en el entorno de la Concepción fue en el año 2009, dentro de la fiesta y romería regional de San Benito, tras una propuesta impulsada por él mismo y con el respaldo de la entonces responsable municipal Julia Dorta.
También señala que aquella decisión no estuvo exenta de críticas en su momento, pero que ahora, cuando la cita se ha consolidado, aparecen voces que la cuestionan con más fuerza.
“Protector de la Selección española”
El investigador, en declaraciones a Atlántico Hoy, insiste en que no existe contradicción entre la celebración tradicional y seguir un gran acontecimiento deportivo. De hecho, subraya que en 2010 ya coincidieron, en estas mismas fiestas, el día de San Benito y la final del Mundial de Sudáfrica, que ganó España, y que entonces “también se colocaron pantallas para que la gente pudiera seguir el encuentro”.
Para reforzar su argumento, Torres recuerda que, con motivo de la mencionada celebración de hace 16 años, se diseñaron e imprimieron estampas del santo en las que podía leerse: “San Benito, protector de la selección española”.
Según explica, las estampitas se repartieron durante la romería y fueron recibidas con entusiasmo por muchos asistentes, que vivieron la jornada como una celebración compartida entre identidad, tradición y deporte.
Tradición y fútbol
También recuerda que la coincidencia entre fiestas y fútbol se repitió en una Eurocopa posterior, con nuevas pantallas y una reedición de la misma estampa, lo que, a su juicio, demuestra que este tipo de convivencia entre actos populares y retransmisiones deportivas no es ninguna novedad en La Laguna.
En su intervención, Torres lanza además un reproche a quienes ahora elevan la voz en defensa del baile de magos, afirmando que durante años hubo críticas y poco respaldo cuando la celebración se trasladó a la Concepción o cuando el evento atravesaba "etapas menos lucidas", y lamenta que algunas voces aparezcan ahora, precisamente cuando la tradición ya está consolidada y goza de mejor imagen.
Concluye el prestigioso investigador, divulgador y periodista lagunero que la tradición no se debilita por compartir espacio con un partido de fútbol, y la memoria festiva de La Laguna demuestra que ambas cosas han convivido antes sin conflicto, recordando que la historia local ofrece suficientes ejemplos como para desdramatizar la controversia.