El Patronato de la Fundación Universitaria de Las Palmas (FULP) ha aprobado la construcción de una nueva residencia universitaria en Las Palmas de Gran Canaria, un proyecto inmobiliario que movilizará una inversión aproximada de tres millones de euros. La decisión, tomada este miércoles en sesión extraordinaria, implica la compra de una parcela en la céntrica zona de Primero de Mayo para levantar un complejo habitacional destinado a estudiantes universitarios y de Formación Profesional.
Esta operación urbanística pretende dar una respuesta inmediata a la escasez de oferta alojativa que sufre la capital grancanaria, un problema que dificulta el acceso a la educación superior a los jóvenes procedentes de otras islas. Según explicó el presidente de la FULP, Alberto Cabré, la iniciativa busca proporcionar alojamiento en una ubicación privilegiada a alumnos de Fuerteventura, Lanzarote y municipios alejados de Gran Canaria, enfrentados actualmente a la reducción del alquiler residencial y al encarecimiento de los precios.

Respuesta a la escasez
La entidad, que celebra su 44º aniversario, ha calificado la situación del alojamiento estudiantil como un problema de «total urgencia». La falta de plazas en las residencias actuales y la barrera económica que supone el mercado libre han impulsado este proyecto como una medida de responsabilidad social. Cabré destacó que la iniciativa refuerza el compromiso histórico de la fundación con la igualdad de oportunidades y el fomento del acceso a la educación en el Archipiélago.
El proyecto cuenta con el respaldo institucional del Cabildo de Fuerteventura, patrono de la FULP, que ha apoyado la medida ante la necesidad acuciante de vivienda para los estudiantes majoreros que deben trasladarse a Gran Canaria para cursar sus estudios superiores en centros públicos y privados.
Edificio de cuatro plantas
La futura residencia se edificará sobre una parcela de 306 metros cuadrados, integrada en la manzana T10 del Plan Especial de Protección Vegueta-Triana. El proyecto arquitectónico contempla una superficie total de cerca de 1.400 metros cuadrados construidos, distribuidos en un sótano y cuatro plantas. El inmueble dispondrá de 38 habitaciones individuales con baño privado, que estarán equipadas con mini-nevera y microondas para facilitar la vida diaria de los residentes.
Además de las estancias privadas, el edificio priorizará la convivencia a través de diversas zonas comunes. Las instalaciones incluirán sala de estudios, área de televisión, lavandería y comedor de uso compartido, configurando un entorno diseñado para cubrir todas las necesidades domésticas y académicas del estudiantado.
Formación más allá del alojamiento
El modelo de gestión planteado por la FULP va más allá del simple alquiler de habitaciones. La residencia funcionará como un espacio integral de formación y acompañamiento, donde se primará la excelencia académica y se tendrán en cuenta los niveles de renta de los solicitantes. El objetivo es crear un entorno que complemente la trayectoria educativa reglada mediante la transmisión de valores y competencias transversales.
Los residentes tendrán acceso a un programa de actividades que incluye cursos gratuitos de idiomas, competencias digitales, sostenibilidad y empleabilidad. Asimismo, se ofrecerán servicios de orientación laboral, emprendimiento e innovación, además de conferencias y encuentros culturales. Tal y como señaló Alberto Cabré, se trata de una iniciativa con un impacto positivo y duradero, diseñada para diversificar la actividad de la FULP y mejorar la cualificación de la juventud canaria.