En el contexto de la fractura política de la izquierda y el intento de aglutinar bajo unas mismas siglas al mayor número posible de fuerzas de cara a las elecciones de 2027, varios partidos a la izquierda del PSOE ya están marcando en las Islas las bases ideológicas para una posible unión que evite la escasa representación obtenida en la mayoría de administraciones locales en los últimos comicios.
Este jueves, en medio del runrún que también se escucha a nivel nacional, Nueva Canarias, Podemos, Sí Se Puede, Sumar, Izquierda Unida y Lanzarote en Pie organizaron un debate conjunto para poner en común posiciones en torno al modelo económico de Canarias.
Reactivar la izquierda
El encuentro, convocado con la intención de ser “propositivo y reflexivo”, tenía como objetivo reavivar la llama de la izquierda y situar propuestas sobre la mesa en relación con el modelo turístico. La mesa estuvo moderada por el periodista David González Martín, el geógrafo Alejandro Armas y la arquitecta María Tomé.
El propósito del encuentro lo resumió en forma de pregunta el diputado de Nueva Canarias, Yoné Caraballo, quien durante el turno de intervenciones del público preguntó: “¿Cómo llegamos a crear esa ilusión y esperanza en la gente para tener una Canarias mejor y frenar el crecimiento que tenemos ahora?”.
Su reflexión llegó después de varias intervenciones de asistentes que reclamaban una izquierda más orientada a la acción política, más allá de los marcos teóricos, ante el colapso que perciben en las Islas. Las preocupaciones se centraron principalmente en el consumo de suelo vinculado al turismo, la compra de vivienda por capital extranjero y las dificultades de los residentes para desplazarse por el territorio.
El debate sobre la vivienda
En materia de vivienda se defendió la necesidad de “romper el marco del debate” respecto a cuestiones como la declaración de zonas tensionadas y poner sobre la mesa todas las propuestas posibles para afrontar el problema habitacional. Sobre una eventual ley de residencia, Alejandro Armas advirtió de que, en el debate sobre la compra de vivienda por parte de extranjeros, “lo que importa no son las personas”, sino que “hay que poner limitaciones al capital”.
En esa línea, se planteó eliminar mecanismos que favorecen la inversión extranjera y priorizar a los residentes en la adquisición de vivienda. Entre las medidas concretas abordadas figuró permitir la compra solo a personas que acrediten más de cuatro años de residencia en las Islas o exigir que, tras la adquisición, se deba residir en la vivienda durante al menos otros cuatro años.
Territorio y modelo económico
Representantes y simpatizantes de la izquierda también pusieron sobre la mesa la necesidad de abordar el reto demográfico, recuperar moratorias turísticas, desclasificar suelo como herramienta para frenar la construcción de nuevas camas hoteleras en municipios como Adeje, proteger el suelo agrícola, combatir la pérdida del comercio local, aplicar medidas contra la especulación y avanzar hacia una mayor diversificación económica.
Ante la demanda de generar ilusión y la duda sobre cómo continuar la batalla ideológica, se planteó tomar como referencia las conquistas ciudadanas logradas en Canarias en el pasado. A lo largo del debate se insistió en la necesidad de construir un ideario compartido sobre la Canarias del futuro, así como en reivindicar el derecho a “reapropiarse del territorio” y formular el “derecho a la isla” como vía para recuperar espacios que consideran consumidos por el modelo turístico.
