La comunidad venezolana residente en Canarias sigue con máxima atención y sentimientos encontrados la evolución de los ataques denunciados por el Gobierno de Venezuela y atribuidos a Estados Unidos, así como el anuncio del expresidente estadounidense Donald Trump sobre la supuesta captura del presidente Nicolás Maduro.
Desde las Islas, activistas y representantes de asociaciones venezolanas describen un clima marcado por la incertidumbre, la prudencia y, al mismo tiempo, la expectativa de un posible cambio político tras más de dos décadas de régimen.
Un "proceso de liberación"
El activista político y vicepresidente de la Asociación Solidaridad Venezuela, Andy Camejo, defiende que los ataques no deben entenderse como una invasión militar, sino como el inicio de un proceso para poner fin al actual sistema de poder en el país.
“Esto no es una invasión, es una liberación. El único culpable de que se haya llegado a esta situación es el régimen de Maduro, que no es un gobierno, sino un régimen autoritario o criminal”, afirma.
Camejo sostiene que una parte importante de la población venezolana “estaba esperando” estos acontecimientos tras años de represión y crisis. “Hablamos de un país castigado durante 26 años. Se bombardearon baterías antiaéreas y arsenales de armamento, y el objetivo era capturar a Maduro y a otros responsables que todavía faltan por detener”, señala, subrayando que la intención habría sido actuar sobre objetivos militares concretos.

Emoción, cautela y miedo a una escalada
El activista reconoce que los hechos han generado una mezcla de euforia e incertidumbre entre los venezolanos dentro y fuera del país. “La emoción es grandísima a nivel mundial, pero inevitablemente surge la pregunta de qué va a pasar ahora”, explica.
De todas maneras, Camejo se muestra convencido de que Estados Unidos no ha actuado de manera improvisada y que existe un plan coordinado con las fuerzas democráticas venezolanas.
Posibles focos de resistencia
En paralelo, Camejo alerta de posibles focos de resistencia dentro de las estructuras del chavismo. “Dentro del narco régimen todavía hay fuerzas que querrán generar caos, pero confiamos en que puedan ser neutralizadas”, afirma.
A su juicio, uno de los elementos clave es el “quiebre real” dentro de las Fuerzas Armadas venezolanas, especialmente en los mandos medios y bajos, que habría facilitado el inicio de este proceso.

Entre la preocupación y la esperanza
A esta lectura se suma la visión de Agustín Rodríguez, vicepresidente de la Asociación Unión Canario-Venezolana, quien ha descrito a RTVE cómo se está viviendo la situación desde el Archipiélago.
“A primeras de cambio es una mezcla de sensaciones. Por un lado, la preocupación de que esto se pueda salir de las manos, pero por otro lado hay aires de libertad”, explica.
Comunidad venezolana por el mundo
Rodríguez recuerda que la crisis venezolana ha provocado una de las mayores diásporas del continente. “Hablamos de que prácticamente un tercio de la población venezolana está en el exterior. Son desplazados, personas que no querían salir de su país y que se han visto obligadas por la situación”, subraya, destacando el impacto humano y social del conflicto.
Mientras se espera una comunicación oficial que confirme o desmienta el paradero de Maduro y aclare el alcance real de la operación militar, la diáspora venezolana en Canarias permanece pendiente de cada novedad, con el deseo compartido de que el desenlace no derive en un nuevo escenario de violencia y permita, por fin, una salida democrática para el país.