La historia comenzó con un avión que quizá nunca estuvo donde algunos aseguraban.
Durante unas horas, un avión militar estadounidense cruzó el Atlántico rumbo a África. El itinerario reconstruido por varios analistas especializados en inteligencia de fuentes abiertas situaba a un C-17 Globemaster III de la Fuerza Aérea de Estados Unidos haciendo escala en Gando, Gran Canaria, antes de continuar hacia Accra (Ghana) y finalizar su recorrido en algún punto (sin concretar) de Nigeria. La misión nunca fue explicada públicamente. La escala, tampoco.
Reconstruir aquel supuesto itinerario se convirtió en el punto de partida de una investigación que, sin embargo, terminó conduciendo a una historia distinta. La ruta no pudo acreditarse con la documentación consultada. Pero durante ese proceso apareció un hallazgo mucho más sólido: una serie de documentos oficiales del Departamento de Defensa de Estados Unidos que sitúan expresamente a Canarias dentro de la red logística utilizada por las Fuerzas Armadas estadounidenses para garantizar el repostaje de sus aeronaves militares en Europa y el Atlántico.
Licitación de abastecimiento
La referencia figura en la licitación SPE607-25-R-0202, promovida por Defense Logistics Agency Energy (DLA Energy), el organismo responsable de gestionar el abastecimiento energético de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. El contrato forma parte del programa 1.2E EUCOM Overseas Into-Plane Solicitation, diseñado para asegurar que los aviones militares estadounidenses puedan disponer de combustible en una amplia red de aeropuertos distribuidos por el área de responsabilidad del Mando Europeo (EUCOM).
Entre los países y territorios incluidos aparece una referencia poco habitual en este tipo de documentos públicos: Canary Islands.

No se trata de una mención anecdótica. El Archipiélago figura como uno de los lugares para los que el Pentágono solicita empresas capaces de prestar servicios into-plane, la denominación técnica utilizada para describir el suministro directo de combustible a las aeronaves en plataforma. Es decir, el repostaje que recibe un avión una vez estacionado en un aeropuerto.
Red logística
La documentación permite entender mejor cómo funciona esta red logística. La DLA Energy no compra únicamente combustible. También contrata la capacidad necesaria para que ese combustible pueda suministrarse allí donde una aeronave militar estadounidense lo necesite. Para ello, las empresas que concurren a estos contratos deben acreditar acuerdos con operadores locales capaces de realizar físicamente el repostaje en los aeropuertos incluidos en la licitación.
La Defense Logistics Agency constituye una de las principales organizaciones logísticas del Gobierno de Estados Unidos. Además del combustible, se encarga del abastecimiento de alimentos, material sanitario, uniformes, piezas de repuesto y miles de productos destinados a sostener la actividad diaria de las Fuerzas Armadas estadounidenses dentro y fuera de su territorio. En el caso de la DLA Energy, su cometido consiste en garantizar que el suministro de combustible esté asegurado allí donde puedan operar los distintos ejércitos estadounidenses.
Eso no significa que todos los aeropuertos incluidos registren un tráfico militar constante ni que las aeronaves estadounidenses utilicen de forma habitual todas esas instalaciones. Tampoco permite conocer el número de vuelos, la frecuencia de las operaciones o las misiones desarrolladas. La documentación no ofrece ese nivel de detalle.
Necesidad estratégica
Lo que sí demuestra es que el Departamento de Defensa considera estratégicamente necesario disponer de capacidad de repostaje previamente contratada en esos puntos para que pueda utilizarse cuando las necesidades operativas así lo requieran.
En el caso de Canarias, la inclusión del archipiélago resulta coherente con su posición geográfica. Situadas entre Europa, África y el Atlántico, las islas ocupan uno de los principales corredores aéreos que conectan ambos continentes. Desde hace décadas, esa localización ha convertido a Canarias en un enclave de enorme valor para el transporte marítimo, la aviación civil y las comunicaciones internacionales.

La propia licitación sitúa a Canarias —no a España— dentro de un listado en el que también figuran países como Alemania, Francia, Italia, Portugal, Reino Unido, Turquía o Grecia, todos ellos integrados en el área de responsabilidad del Mando Europeo estadounidense. No se trata, por tanto, de un contrato específico para el archipiélago, sino de una planificación logística mucho más amplia que cubre buena parte del espacio europeo y atlántico.
Hasta 2030
Otro de los aspectos relevantes es el horizonte temporal del contrato. La documentación consultada prevé una vigencia que alcanza, al menos, el 31 de marzo de 2030, lo que refleja que este tipo de planificación responde a necesidades estructurales y no a operaciones puntuales.
El hallazgo también permite establecer una diferencia importante entre un vuelo concreto y la infraestructura que lo hace posible. Un itinerario puede modificarse, cancelarse o incluso no llegar nunca a confirmarse documentalmente. Una licitación pública, en cambio, refleja la existencia de una planificación previa destinada a garantizar que determinados medios logísticos estén disponibles cuando resulten necesarios.
Precisamente ahí reside el principal interés de la documentación localizada.
Y explica por qué Canarias continúa apareciendo en la cartografía logística del Pentágono: no como una base militar estadounidense ni como un escenario permanente de operaciones, sino como un enclave donde el Departamento de Defensa considera necesario garantizar, mediante contratos públicos, la posibilidad de abastecer de combustible a sus aeronaves cuando las circunstancias operativas así lo exijan.
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