[Vlog] La primera sede de Presidencia del Gobierno de Canarias, más que un símbolo

Uno de los lugares donde germinó el Estatuto de Autonomía de Canarias dejará paso a dos edificios para viviendas en el corazón de Las Palmas de Gran Canaria

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Las Palmas de Gran Canaria está a punto de celebrar su 545 aniversario, una efeméride que recalca el carácter de una capital que en casi seis siglos se ha desarrollado con orgullo, como un lugar abierto a todo el mundo y que ha buscado su lugar en la historia. En todo este tiempo ha sido testigo de multitud de acontecimientos de todo tipo: batallas, conquistas, pandemias, revoluciones industriales, traiciones, caídas de reyes, proclamación de repúblicas, guerras, dictaduras o la instauración de un sistema democrático como el actual.

Parte de la historia más reciente, la relativa a ese periodo de libertades que hoy gozamos, germinó en un lugar que en breve desaparecerá: el Palacete de San BernardoEsta semana hemos sabido que ese inmueble, situado en Triana, en el corazón de Las Palmas de Gran Canaria, dejará paso a dos edificios de viviendas —uno de seis plantas y otro de cuatro alturas—. Una parcela de casi mil metros cuadrados, a la venta por nueve millones de euros, convierte un lugar como ese en una joya para el sector inmobiliario.

Escenario de la transición

La futura entrada de la piqueta en ese terreno para derruir un edificio que se construyó a mediados del siglo pasado probablemente no constituye ningún crimen arquitectónico, pero sí supone un atropello a la historia más reciente de Canarias. En el Palacete de San Bernardo, durante cuatro años —entre 1978 y 1982— se atrincheró la Junta Preautonómica para dar forma, discutir, debatir, corregir y mejorar el Estatuto de Autonomía de Canarias, una ley aprobada hace 41 años que explica en buena medida qué es Canarias en la actualidad, cuáles son los derechos que las Islas deben disfrutar y defender y, en parte, el camino que debe tomar el Archipiélago a corto y medio plazo.

Es, por tanto, algo más que un viejo caserón; es un símbolo que manifesta lo que es Canarias hoy.