El personal de limpieza de Eulen en El Corte Inglés de Santa Cruz de Tenerife mantiene la presión en la calle para exigir una solución “real y definitiva” al problema de las heces de los perros de los clientes, que denuncian llevan años limpiando sin que sea una tarea expresamente recogida en sus funciones.
Tras las dos últimas concentraciones realizadas los días 7 y 10 de enero en los aledaños del citado centro comercial, con consignas como "la caca de tu perro la limpias tú", los trabajadores preparan nuevas acciones.
Continuarán las protestas
Juan Andrés Hernández, portavoz de los trabajadores y delegado de la Federación de Hábitat de CCOO Canarias, en declaraciones a Atlántico Hoy ha indicado que las protestas continuarán porque “no se ha pronunciado ni Eulen ni, mucho menos, El Corte Inglés”.
“Nosotros vamos a seguir con lo que hemos empezado y vemos a una sociedad que cada vez está más con nosotros, con lo cual ya estamos de lleno en un programa de manifestaciones”, destaca, añadiendo que también han impulsado una recogida de firmas”, aprovechando la empatía de gran parte de la clientela y convencido de que “cada vez se va sumando más gente” a sus reivindicaciones.
"Siempre llaman a la limpieza"
Los trabajadores recuerdan que no se niegan a la presencia de animales en el centro comercial, pero sí a tener que asumir la limpieza de sus excrementos dentro del almacén, una tarea que consideran ajena a su categoría profesional.
Aseguran que, cuando se produce un incidente, “siempre llaman a limpieza”, pese a que el problema tiene derivadas de higiene, salud laboral y organización interna que deberían abordar conjuntamente la empresa de servicios y la dirección del centro.
Dos años de conflicto
Según el delegado de personal, el conflicto viene de lejos: en 2023 ya realizaron una concentración y obtuvieron un compromiso de buscar una salida que, a día de hoy, “ha sido cero”.
Lejos de mejorar, sostienen que la situación “se ha agravado” y que la sobrecarga de trabajo y el malestar han ido en aumento.
Riesgos para la salud
El comité insiste en que la cuestión no es solo organizativa, sino de salud laboral, porque la misma fregona con la que se eliminan las heces y los orines se usa luego para limpiar vestuarios y otras zonas, algo que consideran inaceptable desde el punto de vista higiénico.
A su juicio, que el problema se mantenga en el tiempo sin protocolos claros ni medios específicos también lastra la imagen de El Corte Inglés como espacio seguro y cuidado para trabajadores y clientela.
Indefinición de funciones
Los representantes de la plantilla de limpieza señalan que la indefinición de funciones crea un “vacío” que deja a las limpiadoras como último eslabón, obligadas de facto a asumir tareas que nadie quiere reconocer como propias.
“Aquí nadie se compromete, pero al final las limpiadoras somos las que tenemos que limpiar esa caca”, resume, denunciando que se sienten tratadas “como un cero a la izquierda”.
Propuestas
El personal asegura haber planteado varias alternativas: cartelería más visible, dispensadores de bolsas y toallitas en las entradas o incluso sistemas para que los perros permanezcan en cajetines mientras sus dueños realizan las compras.
También recuerdan que en otros centros comerciales se obliga a llevar a los animales en brazos o en transportines, mientras que en Santa Cruz “no hay ninguna medida” específica.
Falta de respuesta
El representante sindical explica que siguen “de lleno en un programa de manifestaciones” y que, ante el silencio tanto de Eulen como de El Corte Inglés, se plantean intensificar las protestas con nuevas concentraciones y recogida de firmas.
“Nosotros vamos a seguir con lo que hemos empezado y contamos con el apoyo de la ciudadanía", apunta, confiando en que el apoyo social ayude a desbloquear la situación.
