Trabajadora de Atende, empresa que presta el servicio de ayuda a domicilio en Santa Cruz de Tenerife./ ATENDE
Trabajadora de Atende, empresa que presta el servicio de ayuda a domicilio en Santa Cruz de Tenerife./ ATENDE

Más de 200 usuarios no reciben la ayuda a domicilio que tienen concedida en Santa Cruz de Tenerife

El comité de empresa de Atende, que presta el Servicio de Ayuda a Domicilio, se ha negado a seguir realizando servicios en condiciones de insalubridad y para usuarios que usan a las trabajadoras de limpiadoras

Álvaro Oliver González, redactor jefe en Tenerife

Hay 216 vecinos en Santa Cruz de Tenerife que, pese a tener concedido el derecho a recibir el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), no lo están disfrutanto, tal y como ha reconocido la concejal responsable del mismo, Charín González.

En una respuesta por escrito a una pregunta formulada por el PSOE en la última comisión de control del ayuntamiento, la concejal explica que "los motivos por los que no se ha iniciado el servicio de las 216 personas con el Servicio de Ayuda a Domicilio ya concedido obedecen a diversas causas y circunstancias".

Las causas

Estas son, según destaca González, "a petición y por interés de la propia persona usuaria, por traslado de domicilio o por estar la persona ilocalizable", aunque también destaca que algunas de ellas no reciben aún el servicio "porque están pendientes de la realización de la limpieza extraordinaria inicial antes de la prestación del SAD, por estar a la espera de que la empresa comience con la prestación de los servicios por ajustes de la propia empresa relativos a incidencias de personal" y que "en otros casos el servicio se viene prestando, pero no se ha realizado la modificación concedida de aumento de horas".

Según explica a Atlántico Hoy el comité de empresa de Atende (empresa que ha estado realizando el servicio en precario y de forma irregular el último año tras vencer su adjudicación), en las últimas semanas han reportado múltiples incidencias por varias razones que han obligado a paralizar servicios, e incluso se han negado a realizarlos al entender que violaban la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

Condiciones insalubres

En primer lugar, las trabajadoras se han negado a realizar servicios en casas donde las condiciones de salubridad están en severo entredicho. "Dos servicios se han suspendido por pulgas" recientemente, cuenta a este medio la presidenta del comité.

En una casa hace poco las trabajadoras encontraron ratas muertas, y de otra salían cucarachas por debajo de las puertas.

Rata muerta durante un servicio del SAD de Santa Cruz de Tenerife, en una vivienda./ CEDIDA
Rata muerta durante un servicio del SAD de Santa Cruz de Tenerife, en una vivienda./ CEDIDA

Mal uso del servicio

Por otra parte, además de los servicios suspendidos por insalubridad, el comité de empresa ha denunciado en la Diputación del Común el mal uso y la mala gestión del servicio, que ha provocado también que las trabajadoras se rebelen y dejen de ir a determinados domicilos.

Narra la presidenta del comité que las familias de muchos usuarios piden el servicio pero, cuando llegan las trabajadoras, ya les han dado de comer, lavado y dado medicamentos. Es entonces cuando piden que, ya que están allí, limpien la casa. Las trabajadoras denuncian que ellas no son limpiadoras, sino asistentes para personas que no pueden cocinar, tomarse sus medicamentos o incluso bañarse.

Trabajadoras externas al servicio

En algunos casos en las últimas semanas el comité a percibido que muchas familias de usuarios contratan asistencia de trabajadoras no cualificadas en régimen interno para evitar que el SAD les adjudique servicios compartidos.

Estos servicios se producen cuando existe un riesgo para la integridad física del usuario o la trabajadora derivado de que no puede moverse por sí mismo o no colabora. Para evitar accidentes laborales fruto de cargar una sola trabajadora a un usuario, se adjudican servicios compartidos con dos trabajadoras que, en lugar de acudir al domicilio el tiempo completo, van la mitad porque se presupone que entre dos el servicio se presta el doble de rápido.

Accidente laboral

Esta presunción es la que hace que muchas familias, para evitar que les reduzcan el tiempo de asistencia a la mitad, contraten a trabajadoras externas sin la cualificación y formación en prevención de riesgos adecuada, de forma que sean estas las que ayuden a las trabajadoras del SAD.

Pero esto ha generado situaciones de riesgo, fruto de no seguir la prevención de riesgos, y las trabajadoras del servicio municipal se han plantado. No se fían de trabajadoras externas, y ya hace unas semanas una de ellas sufrió un accidente laboral durante un servicio que la mutua laboral no reconoció, según denuncia el comité de empresa.