Hombre poniéndose gotas en los ojos. /Redes
Hombre poniéndose gotas en los ojos. /Redes

Adiós a las gafas de cerca: un oftalmólogo canario patenta un colirio para la presbicia

Un oftalmólogo de Gran Canaria desarrolla un tratamiento farmacológico en forma de colirio que busca corregir la presbicia durante una jornada laboral y que ya cuenta con patente en Estados Unidos

Del paso del tiempo no se libran ni los ojos. Entre los 40 y los 50 años aparece en gran parte de la población la presbicia, un problema de visión de cerca vinculado a la pérdida de movilidad del músculo que permite enfocar. Como el resto de músculos del cuerpo, pierde elasticidad con los años y reduce la capacidad de acomodación.

Hasta ahora, la solución habitual pasa por el uso de gafas de lectura o lentes multifocales en quienes ya padecían miopía o hipermetropía. Frente a esta alternativa óptica, un oftalmólogo de Gran Canaria ha desarrollado un tratamiento farmacológico en forma de colirio cuya duración estimada es equivalente a una jornada de trabajo.

Una década de desarrollo

Se trata, según el impulsor del proyecto, del primer tratamiento europeo que ha conseguido una patente en Estados Unidos. En ese país ya existe un colirio en comercialización, aunque, según explica, la investigación ha avanzado con mayor rapidez al otro lado del Atlántico. En Europa, los ensayos clínicos pueden costar entre 30 y 35 millones de euros, una cifra que, apunta, resulta difícil de asumir desde Canarias.

El desarrollo del fármaco se remonta a aproximadamente una década de trabajo. La patente fue obtenida en España en 2015 y posteriormente en Estados Unidos en 2018, tras completar los estudios necesarios.

Fase administrativa

Vicente Rodríguez explica que muchos de los ensayos clínicos "se hicieron antes de los que se realizaron en Estados Unidos, pero estos estudios que se hacen para conseguir la patente", tienen que empezarse desde cero con la autorización, en este caso de la Agencia Europea del Medicamento, para probar el fármaco.

"Y estamos en esta fase en resolver los problemas administrativos que conllevan los proyectos de esta envergadura, y queremos que sea el primer producto europeo diseñado en Europa, por canarios y esperamos que en un plazo cercano lo podamos ver en las farmacias europeas y probablemente en algunas otras zonas del mundo”.

El estudio clínico inicial que permitió obtener las patentes fue elaborado íntegramente en Canarias, en la clínica Vithas Eurocanarias, junto al doctor Humberto Carreras, actual director médico del centro. Rodríguez fue codirector hasta hace dos años y actualmente ejerce como asesor externo, centrado en la investigación, en un proyecto personal iniciado en 2005.

A quién va dirigido el colirio

El tratamiento está orientado principalmente a personas que siempre han tenido buena visión y que ahora necesitan gafas de lectura para utilizar el ordenador o consultar el móvil. En fases iniciales, la presbicia puede compensarse alejándose de la pantalla, aunque esa estrategia deja de ser eficaz con el tiempo.

En Europa, más de 100 millones de personas podrían beneficiarse de este tratamiento, cifra que ascendería a 150 millones si se suman Rusia y Turquía. Para quienes ya tenían problemas de visión y desarrollan presbicia, la alternativa habitual son las gafas multifocales, a las que no todos se adaptan y que suponen un mayor coste.

Cómo actúa el tratamiento

La presbicia responde a una falta de acomodación del ojo. A partir de los 40 años, el músculo que regula la visión de cerca y de lejos pierde capacidad de respuesta debido a la disminución de un neurotransmisor que el organismo deja de producir en esa etapa.

El colirio favorece una pequeña miosis —reducción del tamaño de la pupila— y provoca una leve contracción del músculo, simulando la acomodación fisiológica previa a los 40 años. Según la explicación del equipo, el fármaco realiza la función del neurotransmisor que el nervio ya no produce.

El tratamiento está pensado para durar una jornada laboral. Se recomienda aplicar una gota media hora antes de comenzar el día y, si la actividad se prolonga, una segunda dosis a media tarde.

Precio y horizonte comercial

En Estados Unidos, el precio de un colirio similar ronda los 80 dólares. En Europa, según las estimaciones del equipo, no sería más caro que otros colirios ya existentes en el mercado y podría situarse en torno a los 20 euros, aunque aún no se ha fijado una cifra definitiva.

Sobre los plazos, añade: “Es muy difícil que un medicamento de este tipo pueda ver la luz antes de 10 o 12 años de duro y silencioso trabajo”, y señala como objetivo que en 2027 cualquier ciudadano europeo pueda acceder al tratamiento en farmacia.