Imagen del bar El Boya, en Arguineguín  ARCHIVO
Imagen del bar El Boya, en Arguineguín ARCHIVO

El bar de playa más famoso de Gran Canaria: lleva más de 70 años sirviendo pescado fresco y comida canaria frente al mar

Ubicado en el barrio pesquero de El Pajar, en Arguineguín, Bar Playa El Boya se ha convertido en uno de los referentes de la cocina marinera tradicional de la isla

luna moya

Bar Playa El Boya, es uno de esos sitios que no necesita presentación. Es un histórico establecimiento situado junto al mar en El Pajar, uno de los barrios pesqueros más emblemáticos de Arguineguín, que todavía sigue fiel al concepto de pescado fresco frente al mar, comida canaria y pocas pretensiones. 

Con más de siete décadas de historia, este negocio familiar se ha ganado una sólida reputación entre residentes y visitantes gracias a una fórmula que apenas ha cambiado desde mediados del siglo pasado: pescado fresco, recetas tradicionales y vistas privilegiadas al Atlántico.

Más de 70 años

La historia de El Boya comenzó en 1952, cuando abrió sus puertas como un pequeño bar vinculado a la actividad pesquera de la zona.

Su ubicación, prácticamente a pie de playa, permitía que gran parte del pescado llegara directamente desde las embarcaciones hasta la cocina.

Con el paso de los años, el establecimiento ha mantenido la esencia que le dio fama, apostando por una cocina sencilla basada en el producto local y conservando su carácter familiar generación tras generación.

El pescado manda

La carta gira alrededor de los productos del mar y de algunas de las recetas más tradicionales de la gastronomía canaria.

Entre los platos más conocidos destacan el pulpo frito, los chocos fritos, las viejas y samas a la plancha, así como diferentes variedades de marisco y pescado fresco según la temporada.

También son habituales elaboraciones como el atún en adobo, el gofio escaldado, el sancocho canario o las tradicionales papas arrugadas con mojo.

Frente al Atlántico

Uno de los grandes atractivos del establecimiento es su ubicación.

Las mesas, situadas junto al océano, permiten disfrutar de una de las estampas más características de la costa del sur de Gran Canaria mientras se degustan productos del mar.

El ambiente mantiene el carácter tranquilo y familiar de los antiguos restaurantes de pescadores, alejándose del concepto más turístico que domina otras zonas del litoral.

Un clásico del sur

A pesar de no contar con grandes campañas publicitarias ni reconocimientos mediáticos, El Boya ha construido su prestigio a través del boca a boca.

Muchos clientes lo consideran uno de los mejores lugares de Gran Canaria para disfrutar de pescado fresco sin artificios y con una relación directa con la tradición marinera de la isla.

Historia viva

La trayectoria del restaurante permite asomarse a una parte de la historia de Gran Canaria que aún permanece viva en barrios como El Pajar.

Antes del desarrollo turístico del sur de la isla, la economía local giraba en gran medida alrededor de la pesca y de pequeñas comunidades costeras que dependían directamente del mar.

Más de setenta años después, El Boya sigue siendo uno de los pocos establecimientos que conservan ese vínculo con la tradición marinera que marcó durante décadas la vida de esta zona de Mogán.