La Policía Nacional desarticuló en Gran Canaria una organización criminal presuntamente dedicada al tráfico de drogas que operaba en el archipiélago, en el marco de la denominada Operación Tijuana.
La investigación, desarrollada durante un año por agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) Central y de la UDYCO de Las Palmas, permitió detener a siete personas, una de ellas un agente de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, consideradas integrantes del entramado delictivo.
Las pesquisas policiales acreditaron la existencia de una organización presuntamente liderada por un objetivo policial conocido por el alias "JUKE", investigado desde hace años por su capacidad para introducir y distribuir hachís y cocaína en Canarias.
Los agentes documentaron durante la investigación la capacidad logística del grupo para transportar y distribuir droga entre distintas islas del archipiélago.
Vínculos con El Buque y el Cártel de los Balcanes
La investigación reveló los vínculos que JUKE mantenía con El Buque, uno de los mayores narcotraficantes de Canarias, actualmente en prisión tras su detención en la Operación Lazos de Sangre. También se documentaron nexos con personas pertenecientes al Cártel de los Balcanes.
El operativo se activó después de que los investigadores detectaran una operación de distribución en la que los implicados transportaban más de 300 kilogramos de hachís en una furgoneta alquilada, con el objetivo de dificultar su detección.
A raíz de esa actuación, se practicaron seis entradas y registros autorizados judicialmente en inmuebles y locales comerciales de Las Palmas de Gran Canaria, Ingenio y San Bartolomé de Tirajana.
Droga, armas y 55.000 euros intervenidos
En los registros se incautaron:
- Más de 300 kilogramos de hachís
- Dos kilogramos de cocaína
- Dos armas cortas
- 55.000 euros en efectivo
- Ocho vehículos
- Una embarcación semirrígida
- Una docena de dispositivos móviles
- Abundante documentación relacionada con la investigación
La investigación permanece abierta bajo la dirección de la autoridad judicial competente, sin descartar nuevas actuaciones derivadas del análisis de las pruebas obtenidas. Una vez finalicen las diligencias policiales, los detenidos serán puestos a disposición judicial.