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Sociedad

Canarias encara los efectos de su histórica falta de gestión en el turismo

El director de la Cátedra de Turismo de la ULL, Raúl Hernández, plantea que es el momento para repensar el modelo turístico de Canarias a través del consenso y de los datos

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El debate sobre el modelo turístico de Canarias parte de reivindicaciones puntuales como la movilización en contra del hotel en la playa de La Tejita, en el sur de Tenerife. / ALBERTO VALDÉS-EFE.

El abismo de la falta de gestión de su principal motor económico está mirando a Canarias. La manifestación convocada para el 20 de abril que demanda un cambio del modelo turístico es el fruto de una histórica falta de gestión, según explica Raúl Hernández, director de la Cátedra de Turismo de la Universidad de La Laguna. La madurez de Canarias como destino turístico y los problemas socioeconómicos y medioambientales en las islas abren la puerta a un nuevo debate, que el experto defiende ante todo que ha de ser consensuado. 

“Debemos ir de un modelo desarrollista, de crecimiento en el que históricamente todo ha valido, hacia un mayor consenso social en torno al turismo, con mejor información y formación”, reclama el investigador. Desde su punto de vista el Archipiélago ha vivido de espaldas a la gestión del turismo, por ello plantea que ahora es el momento para que todos los agentes sociales, empresariales y políticos aborden el modelo idóneo. 

Hacia la gestión

“El sector turístico y  todos los sectores tenemos que hacer autocrítica. Debemos mirar el turismo desde una perspectiva mucho más amplia, no solo las llegadas sino el consumo de agua, de energía, la gestión de los residuos, la satisfacción local. Tenemos que entre todos ir aportando información e ir reconduciendo el turismo porque no hay muchas alternativas económicas”, defiende. 

Hernández es investigador de Economía y autor de numerosos artículos que analizan el turismo en Canarias. Desde su punto de vista, en la fase de desarrollo de las Islas como destino turístico se tomaron decisiones que no estaban basadas en la gestión eficiente del destino, como, por ejemplo, la entrada gratis en los parques naturales. “Lo fácil es dejar que todo pase, que el Teide sea solo una carretera y que entre quien quiera y al final de año decir que tienes el récord de visitantes. Así no se gestionan los espacios naturales en ningún lugar del mundo”, explica. 

Vista de la ciudad turística de Los Cristianos, en Arona, sur de Tenerife. / ALBERTO VALDÉS-EFE

Sin turistas el problema sigue

Ahora los problemas socioeconómicos como la falta de vivienda, el paro juvenil, la pobreza estructural, las aguas residuales, la sequía o la movilidad, hacen mirar al principal motor económico como el causante, aunque Hernandez apunta que todos ellos no surgen de una falta de gestión turística estrictamente, sino con la falta de gestión general. 

“Hay un cierto malestar social que termina enfocándose en que los culpables son los turistas”, apunta el experto, pero señala que aunque vinieran millones menos de turistas al año esos problemas seguirían afectando a la sociedad canaria. Si bien entiende que se señale al sector dominante en la economía y apunta que tiene algo de influencia insiste en que “son temas complicados que no se resuelven con facilidad, el turismo es una variable más. Pero no podemos plantear que vivíamos en un paraíso hasta que llegaron los turistas. Canarias ha sido muy pobre históricamente”. 

Mural realizado en La Laguna (Tenerife) por el reconocido artista urbano Sabotaje al Montaje para hacer visible la presión turística que soporta el archipiélago. / ALBERTO VALDÉS-EFE

Pobreza estructural

La pobreza es un tema crucial para las islas por ser un problema estructural. Cada año Canarias está posicionada entre los primeros puestos de comunidades más pobres de España. Pese a ello, tiene una industria turística fructífera que no para de crecer. “En Canarias hay bolsas de pobreza importantes en ciertos barrios y zonas, pero esa pobreza también es por la falta de integración de esos barrios en el sistema educativo, es una población que está al margen del sistema. El turismo no ha resuelto eso pero seguramente otros sectores tampoco”, señala el experto quien asegura que los datos de pobreza no se van a solucionar trayendo menos turistas, pero tampoco trayendo más. 

Por ello rechaza que se establezcan relaciones de causalidad entre turismo y pobreza o desempleo. De hecho, justo al respecto del desempleo una cuestión crucial a entender es que Canarias es la única región turística de la Unión Europea con una cifra de desempleo superior a la media de su país. Es decir, que en otros territorios turísticos de la Comunidad Europea el empleo es mucho mayor de lo que los es en Canarias, que de hecho es de las regiones con más pernoctaciones. 

La tensión del turismo

“Tenemos un problema de desempleo muy grave, y lo de Canarias no lo entiende nadie. Normalmente las regiones turísticas tienen datos de empleo muy buenos en Europa. Pero aquí tenemos unas tasas de desempleo tradicionalmente muy elevadas, pero no podemos decir que la culpa sea del turismo. La culpa tiene que ver con otras cuestiones complejas”, argumenta el experto. 

Pero sí hay otros temas que sí que pueden tensionar la situación, como el hecho de que tras la pandemia se hayan incrementado las viviendas vacacionales o el aumento de la presencia de turistas en espacios naturales y los numerosos atentados contra el patrimonio natural que se han visto en los últimos meses. La receta que prescribe Hernández es la gestión. 

bras de construcción de un hotel en la playa de La Tejita, en el sur de Tenerife. / ALBERTO VALDÉS-EFE

Moratoria solo por consenso

Un punto importante que reclaman los organizadores de la manifestación del 20 de abril es la implantación de una moratoria turística, es decir, la no construcción de nuevas plazas hoteleras. Hernández ve esta medida con cautela porque puede llevar a la proliferación de viviendas vacacionales. Por ello aboga por herramientas como el planeamiento territorial como medida más idónea para evitar que se sigan construyendo nuevas plazas hoteleras. 

“Dentro de un paquete completo y de una estrategia consensuada caben ecotasa, moratoria y otras muchas cuestiones, lo que no tiene sentido es que por poner una moratoria vayas a resolver el problema. Ya pasó con la moratoria anterior, que aumentaron las solicitudes de licencias y se termina distorsionando”. 

Pintada junto a un complejo turístico de Arona (Tenerife). EFE/Alberto Valdés

La manifestación del 20 de abril promueve el debate sobre el futuro del principal modelo económico de las islas, un planteamiento que para Hernández es fundamental ya que apunta que hay que reflexionar cómo queremos que se encaje el turismo en el medioambiente, el empleo, la educación o la sanidad, pero insiste en la necesidad de que sea a través del consenso.