Colas de la TF-5 en Tenerife. / ARCHIVO
Colas de la TF-5 en Tenerife. / ARCHIVO

La DGT mete a Canarias en un macro contrato de 7 millones de euros para mitigar las colas

El contrato prevé 160 actuaciones en Canarias y se centra principalmente en optimizar el uso de las carreteras con señales y otros dispositivos para evitar retenciones o reducirlas

Álvaro Oliver González, redactor jefe en Tenerife

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha incluido a Canarias en un contrato estatal licitado por 4,3 millones pero valorado en 7,18 millones de euros destinado a aplicar medidas especiales de gestión del tráfico en carretera, un servicio que hasta ahora se venía prestando en otras zonas del país y que se extiende ahora también a las provincias de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas

La licitación acaba de salir bajo el nombre "Servicio para la adopción de medidas especiales de regulación y ordenación para incrementar la capacidad y la seguridad vial en las carreteras".

160 actuaciones en Canarias

El contrato, con una duración inicial de tres años y posibilidad de prórroga, no se centra en obras ni en cambios normativos, sino en actuaciones sobre la carretera cuando se producen situaciones de congestión, alteraciones del tráfico o picos de circulación.

El presupuesto del contrato prevé 160 actuaciones en las islas, repartidas a partes iguales entre ambas provincias, si bien no se especifica cuáles serán estas actuaciones concretamente ni en qué carreteras.

Intervenciones físicas en carretera

Estas “medidas especiales” consistirán principalmente en la instalación y retirada de señalización y balizamiento en carretera, con personal y vehículos desplegados sobre el terreno. El servicio cubre la colocación de señales provisionales, conos, balizas, carteles móviles, elementos luminosos y otros dispositivos destinados a ordenar el tráfico y optimizar su fluidez cuando la circulación se ve alterada.

El contrato permitirá aplicar, de manera temporal, cambios en el uso de los carriles, limitaciones de circulación, carriles adicionales o modificaciones del sentido del tráfico, siempre con carácter circunstancial.

Atascos, pero no solo atascos

Aunque uno de los objetivos es "prevenir la congestión y reducir su duración y longitud una vez que se ha producido”, el contrato persigue un abanico más amplio de objetivos como incrementar la capacidad efectiva de las carreteras existentes, mejorar la eficiencia global del tráfico, reforzar la seguridad vial y asegurar que las vías sigan siendo operativas en cualquier circunstancia.

La DGT también vincula estas actuaciones a la reducción de la contaminación asociada al tráfico, al evitar retenciones prolongadas, y a la mejora de la información al conductor, mediante señalización clara y visible que haga la circulación más predecible.

Canarias, dentro pero sin concreción territorial

Pese al nivel de detalle técnico del contrato, la DGT no concreta qué carreteras ni qué tramos de Canarias se verán afectados por estas actuaciones, ni establece un calendario cerrado. La activación de las medidas queda en manos de la gestión operativa posterior, en función de las necesidades que se detecten en cada momento. 

Con este contrato, el Archipiélago pasa a formar parte de un dispositivo estatal de gestión del tráfico basado en intervenciones temporales sobre la red viaria, con el objetivo de contener los efectos de la congestión, mejorar la seguridad y optimizar el uso de unas carreteras que, en el caso de Canarias, tienen pocas alternativas cuando se saturan.