Ilustración del Circuito del Motor. / CIRCUITO DEL MOTOR
Ilustración del Circuito del Motor. / CIRCUITO DEL MOTOR

El Consejo Insular de Aguas da por caducado su permiso para construir el Circuito del Motor

El CIAT considera que el proyecto ha incumplido el plazo de ejecución de las obras del plan de defensas contra avenidas, tal y como también ha determinado la Justicia

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El Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIAT) ha dado por caducado uno de sus permisos para la construcción del Circuito del Motor de Tenerife. El proyecto se encuentra actualmente en ejecución pese a que le afectan tres sentencias que determinan la caducidad de su aval ambiental, circunstancia en la que se apoya el CIAT para dictar la caducidad de su permiso al proyecto del plan de defensas contra avenidas.

El anuncio publicado en el Boletín Oficial de Canarias no entra en las razones concretas de la caducidad (que pueden consultarse solicitando cita previa), aunque sí realiza una aproximación a la cuestión. El CIAT considera que la autorización que había otorgado y ampliado en numerosas ocasiones al Proyecto de adaptación del Parque Internacional del Motor de Tenerife al Plan de Defensas contra Avenidas se encuentra caducada.

Caducidad del permiso del CIAT

La razón que recoge el anuncio es que la caducidad se produce “debido al incumplimiento del título autorizatorio, en lo referente al plazo de ejecución de las mismas, tal y como se deduce de los antecedentes jurídicos, lo cual comportará su caducidad, según explicita el propio clausulado de la autorización”.

La decisión del CIAT se fundamenta en tres sentencias que han confirmado que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto no está en vigor, al haber prescrito por no iniciarse las obras de construcción dentro del plazo máximo establecido.

Obras previas y advertencias ambientales

Determinar esta cuestión no resultaba sencillo, ya que sí se realizaron actuaciones en el terreno, aunque se limitaron a la “extracción de especies de vegetación protegida y su replantación, el desbroce del trazado de la pista, los estudios y sondeos arqueológicos, los trabajos de excavación relacionados con el sistema de drenaje, que en ese momento todavía no habían finalizado”, según señalaba un informe de la Comisión de Evaluación Ambiental de Tenerife, en el que ya se advertía de su caducidad.

El órgano ambiental insular alertó al Cabildo de Tenerife sobre esta situación y recomendó reiniciar la evaluación ambiental para dotar de seguridad jurídica al proyecto. En dicho informe, la comisión señaló que existían “elementos de juicio suficientes que ponen de manifiesto la necesidad de realizar un nuevo estudio de impacto ambiental”.

Proyección del Circuito del Motor de Tenerife./ CEDIDA
Proyección del Circuito del Motor de Tenerife./ CEDIDA

Contratación pese a la caducidad ambiental

La declaración del órgano no fue ambigua y concluyó de forma directa en un informe de noviembre de 2022 que “se estima que la Declaración de impacto ambiental del 2011 estaría caducada”, lo que invalidaba, según los técnicos, la reanudación de las obras planteada por el Grupo de Gobierno insular, entonces formado por PSOE y Ciudadanos.

Pese a esta conclusión, el gobierno insular aprobó el expediente para la contratación de las obras del Tenerife Circuito del Motor en marzo de 2023 y, en diciembre de ese mismo año, se adjudicó el contrato de las obras de la fase I del proyecto. En esta fase se incluye el Proyecto de adaptación del Parque Internacional del Motor de Tenerife al plan de defensas contra avenidas, que es el que el CIAT considera ahora caducado y cuyo permiso ha sido revocado.

Respuesta del Cabildo y situación actual

Desde el Cabildo de Tenerife aseguran a Atlántico Hoy que la decisión del CIAT se enmarca en una modificación del proyecto y que “forma parte de ese proceso”. Por el momento, dicha modificación, aunque ha pasado por la mesa de contratación, no se ha publicado en la Plataforma de Contratación del Estado. El Gobierno insular no ha remitido información, en el momento de publicación de este artículo, sobre si esa modificación requerirá una nueva Declaración de Impacto Ambiental.

Por ahora, las obras continúan al no haberse acordado su paralización cautelar. El Cabildo de Tenerife ha recurrido las tres sentencias ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, que será el órgano encargado de decidir sobre la caducidad del aval ambiental.