La Comisión de Evaluación Ambiental de Tenerife (CEAT) ha levantado la suspensión que pesaba desde 2023 sobre la tramitación ambiental del Proyecto de Interés Insular (PII) para la ordenación y urbanización de la parcela DISA en el polígono industrial de Granadilla, un paso administrativo clave para adaptar el suelo que la compañía energética prevé destinar, entre otros usos, a una futura planta de hidrógeno verde.
El acuerdo, adoptado en diciembre de 2025, desbloquea un expediente que había quedado paralizado por motivos técnicos y jurídicos vinculados a la evaluación ambiental, y permite reanudar la tramitación de la ordenación del terreno, a pesar de que el proyecto para el que se ideó dicha reordenación esté actualmente en stand by.
Un proyecto previo al hidrógeno
La iniciativa de ordenación de la parcela se debía a que DISA llevaba años planteando la implantación de una planta de hidrógeno verde en Granadilla, para lo que resultaba imprescindible reordenar urbanísticamente un suelo de su propiedad y adaptarlo a este tipo de instalaciones energéticas.
Con ese objetivo, el Cabildo de Tenerife impulsó un Proyecto de Interés Insular para urbanizar el suelo para proyectos considerados estratégicos. Sin embargo, al tratarse de un instrumento de planeamiento con capacidad para definir usos y habilitar futuras actuaciones, el expediente debía someterse a una Evaluación Ambiental Estratégica, además de la evaluación de impacto ambiental del proyecto concreto.
La suspensión ambiental
En abril de 2023, la CEAT acordó suspender el inicio de la evaluación de impacto ambiental del proyecto de reordenación hasta que se elaborara el correspondiente estudio ambiental estratégico, con el fin de evitar contradicciones entre la ordenación del suelo y los proyectos que pudieran implantarse posteriormente.
Desde entonces, la tramitación ambiental del planeamiento había estado suspendida, aunque eso no supuso que DISA cancelara el proyecto, sino que la energética avanzó elaborando dicho estudio, presentado en diciembre de este año.
Cambio de prioridades energéticas
Mientras el trámite de ordenación permanecía bloqueado, el contexto energético en Tenerife cambió. DISA decidió abandonar temporalmente la tramitación de la planta de hidrógeno en Granadilla para centrar sus esfuerzos en construir en la misma parcela la central eléctrica de emergencia de Los Abrigos, una infraestructura considerada prioritaria para garantizar el suministro y evitar apagones en la isla.
Esta central, de carácter excepcional, no requiere una reordenación urbanística específica, ya que puede implantarse en suelo industrial existente mediante procedimientos extraordinarios asociados a su condición de emergencia,
El hidrógeno sigue en el horizonte
El cambio de foco no implica, sin embargo, que DISA haya renunciado al hidrógeno verde. Como ya adelantó Atlántico Hoy, la compañía mantiene su apuesta por esta tecnología y baraja relocalizar en el futuro la planta dentro del mismo ámbito de la parcela de Granadilla, una opción que vuelve a situar la ordenación del suelo como un paso imprescindible.
En este contexto, el reciente acuerdo de la CEAT de levantar la suspensión es clave, aunque no hay de momento ninguna novedad sobre el abandono temporal del proyecto de la planta de hidrógeno por parte de DISA.
Este acuerdo, es importante resaltarlo, no supone la autorización de la planta de hidrógeno. Lo que hace es desbloquear la evaluación ambiental de la ordenación y urbanización de la parcela, allanando el camino para que el suelo quede preparado desde el punto de vista urbanístico y ambiental.