La presidenta del sindicato Trabajadores Puertos de Tenerife (TPT), Elena Ruiz, ha respondido con dureza a las declaraciones del presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, Pedro Suárez, quien ha cuestionado la representatividad del colectivo de trabajadores crítico con la llegada del MV Hondius al puerto de Granadilla.
Según relató Ruiz, Pedro Suárez habría minimizado al sindicato al referirse a ellos como “trabajadores de una empresa que se han atribuido ese nombre”, algo que la dirigente sindical interpreta como un claro gesto de desprecio hacia la plantilla.
"No somos plátanos"
De pie, frente a un grupo de trabajadores que calcula entre 100 y 130 personas, Ruiz rechaza de plano esa visión. “Nosotros no somos plátanos canarios caminando por ese puerto”, insiste, para subrayar que quienes se movilizan no son figuras decorativas, sino personal que transita y trabaja a diario en los muelles.
Recuerda que detrás de TPT hay 189 trabajadores a su cargo y muchos otros empleados que operan tanto en Santa Cruz como en Granadilla, desde la reparación naval hasta el suministro y otros servicios.
Protestas
La sindicalista recuerda que sus protestas ante la falta de información y medidas de seguridad no solo están orientadas a la protección de los trabajadores que representa, sino que la preocupación se extiende a “muchísima gente de la isla”, incluyendo personal sanitario y de ambulancias que también tendría que intervenir si el buque con casos de hantavirus requiere atención.
Por eso sostiene que su reivindicación no se trata de un capricho de un grupo aislado, sino de una inquietud compartida ante la falta de un protocolo claro y respuestas por parte de la Autoridad Portuaria.
"En la basura"
Ruiz va más allá y asegura que, después de escuchar a Suárez, entiende dónde ha ido a parar el escrito que registró pidiendo explicaciones y medidas de seguridad.
“Ahora ya sé dónde está el comunicado que le entregué: en la basura, seguro”, lamenta, enlazando así la falta de respuesta oficial con el tono que percibe en las intervenciones del presidente.
"Ha llegado para quedarse"
Frente a esa postura, la dirigente de TPT reivindica que su sindicato “ha llegado para quedarse” y para acompañar a los trabajadores en la defensa de unas condiciones mínimas de seguridad.
Reitera que no piden privilegios, sino saber bajo qué normas deben operar ante un buque que la propia Autoridad Portuaria ha admitido que genera recelos, y exige que se les escuche como lo que son: trabajadores del puerto, no invitados de piedra.